El encuentro de las imágenes de la Virgen con su hijo resucitado pone hoy el final a la Semana Santa asturiana, que celebrará procesiones en Gijón, Carreño, Villaviciosa, Llanes y Ribadedeva. Será un encuentro religioso y social, ya que se espera que los pasos estén arropados de forma multitudinaria. Las otros dos grandes ciudades, Oviedo y Avilés, dijeron ayer adiós a la escenificación de la pasión de la muerte y resurrección de Cristo con las procesiones del Santo Entierro y la Dolorosa, en la capital, y de la Resurrección, en la villa del Adelantado.
El hecho de contar con un programa de procesiones más corto que otras localidades no es sinónimo de que las actividades realizadas en ambas ciudades hayan tenido menos pasión ni, por supuesto, menor apoyo del público. Si bien al contrario, la Semana Santa avilesina está considerada Fiesta de Interés Turístico del Principado e hizo gala del título con una multitudinaria procesión del Santo Entierro, que arrancó aplausos espontáneos del público al paso de las imágenes. El eco popular quedó demostrado, asimismo, con la procesión nocturna de anoche, en la que la que siete cofradías protagonizaron los pasos de la Resurrección.
En lo que respecta a Oviedo, el marco incomparable de la Catedral y aledaños, donde el tiempo parece que quedó parado en el siglo XVIII, se convierte en el escenario perfecto para una sincronizada escenificación del Entierro, con el momento cumbre de la inclinación del Cristo Yacente ante la imagen de la Dolorosa. No obstante, desde la capital se reclama una cofradía que protagonice, tal día como hoy, la procesión de la Resurrección.
Así ocurrirá en Gijón, Carreño, Villaviciosa, Llanes y Ribadedeva, donde se espera que el público acompañe a la última procesión de la Semana Santa, aunque todo apunta a que sea la villa de Jovellanos la que acoja la cita más multitudinaria, tanto por ser la ciudad más poblada, y la que mayor volumen de turistas ha recibido estos días, como por ser la que más pasos sacará al mediodía de hoy a la calle.
Viernes de dolor
Pero, antes de la alegría de la Resurrección de hoy, la región se conmovió con el Santo Entierro del viernes. Si bien es cierto que la emotividad preside todas las procesiones, es posible que las transcurren en Viernes Santo tengan un punto más álgido de fervor.
Así se vivió en Luarca anteayer, con centenares de personas tomando parte de dicha procesión. Varios costaleros portaron la urna con el Cristo Yacente, seguidos de los fieles que, con velas y en sepulcral silencio, recorrieron las calles de la villa valdesana para regresar, de nuevo, a la iglesia parroquial.
Igual de emotiva que la luarquesa, pero quizá un tanto más espectacular, resultó el Santo Entierro de Villaviciosa, que se inició con el acto del Descendimiento, en una plaza de San Francisco en la que no cabía un alma más, custodiada por los gastadores de Cabo Noval, así como la Policía Local y una sección de Protección Civil.
Diez pasos, que recorrieron las principales calles de la villa, fueron seguidos por miles de personas convertidos en un sólo corazón bajo los sones de la banda de cornetas, tambores y gaitas del acuartelamiento asturiano, acompañada por la banda de música de la villa.
Más original fue la Semana Santa en Villanueva de Oscos que optó por dejar de un lado las procesiones para apostar por la representación del Vía Crucis. 80 actores escenificaron los principales pasos de la Semana Santa, en una actividad que ya es tradicional y que cuenta con un público fiel que crece de año en año.
Fuego de pasión
Aunque, si de originalidad se trata, Ribadesella también compite duramente por el primer puesto, ya que es el escenario de una de las procesiones más espectaculares con sus cruces en llamas. Así, durante la tarde del viernes cientos de personas se arremolinaban al paso de la procesión, con las cruces en llamas reflejadas en la bahía.
Y es que, el Vía Crucis por el puerto no dejó indiferente a nadie cuando, a las diez de la noche, el fuego alumbraba los pasos de El Nazareno, la Dolorosa, el Cristo Crucificado y el Santo Entierro que fueron portadas por las calles de la villa en un recorrido procesional marcado por el silencio.
Además de las procesiones en las localidades en las que aún continúan los pasos, hoy la región celebrará la Resurrección con misas, al mediodía, en las principales iglesias. En marcha ya, la Semana Santa de 2007.