Uno de los principales problemas a regular en Corvera es el de la existencia de vertederos ilegales, sin que existan unas ordenanzas claras que los definan y prohíban. Prácticamente la totalidad de las parroquias corveranas albergan alguno de estos espacios en los que empresas y vecinos aprovechan para deshacerse de sus residuos, un grave problema para la salud ecológica del concejo.
Por otro lado, de poco sirve la continua campaña municipal emprendida para terminar con los vertederos incontrolados en el municipio. La realidad es que el número de zonas en las que se depositan cualquier tipo de residuos aumenta día tras día, con la particularidad de que son pequeños y pasan desapercibidos, según manifestó la concejala de Medio Ambiente, Nieves González Alonso. Los lugares donde se acumula mayor cantidad de basura se localizan en Favila, Camina y Bango, donde los malos accesos dificultan las labores de limpieza.
El Ayuntamiento tiene catalogados una veintena de vertederos incontrolados en el municipio, de los cuales tres son los que más preocupación suscitan al Ayuntamiento, por la dificultad que presentan para su eliminación. El gasto municipal por la limpieza y eliminación de basureros ilegales supera al año los 3.000 euros. El vertedero incontrolado de mayor tamaño es el de la subida a Camina, en Monte Grande (Cancienes), que tiene una superficie de 500 metros cuadrados. En este basurero ilegal se encuentran restos de vehículos usados, como recambios y partes de tapicería, entre escombros y residuos de todo tipo.
La concejalía de Medio Ambiente estima que falta conciencia ciudadana, según aseguró la edil responsable del área, que sigue preocupada por encontrar la fórmula para acabar con la mala costumbre de arrojar todo lo que sobre en cualquier sitio.
El vecindario del barrio de Favila, en Trasona, ha denunciado el abandono de la zona con un vertedero incontrolado que corta un camino, obstaculizando el paso a varias viviendas.