Su primera declaración ya le delató. «Evidentemente, un empate siempre es mejor que una derrota. El punto conseguido nos sabe a gloria», se le escuchó decir a Ciriaco Cano en la sala de prensa de El Molinón. Por una vez, fue muy clarividente en su discurso. «En la primera parte nos merecimos algo más, pero en la segunda estuvimos más espesos», argumentó. «Este resultado nos permite sacar un punto más y mantener a nuestro favor la diferencia de goles», prosiguió el entrenador del Sporting.
Ciriaco es consciente de que la igualada y sobre todo la forma en la que se produjo no han llegado en el mejor momento posible. Al contrario. «El próximo domingo tenemos otro partido en casa. En función del resultado que logremos, estaremos más cerca de la permanencia. Porque, ahora, estamos igual que antes, con nada decidido», dijo el extremeño, que, por una parte, alabó el trabajo de los suyos en una primera parte «en la que han jugado bien», pero que, del mismo modo, apretó la herida de los errores -«los dos goles del Tenerife han venido más de errores nuestros que de su propio acierto»-.
El entrenador rojiblanco no restó relevancia a lo visto en el segundo gol. Con semblante serio, pero boca clara, habló sin tapujos. «Simplemente, no cerramos atrás, nos quedamos abiertos y dimos al rival todas las facilidades para que entraran», se lamentó Ciriaco, que aludió a «falta de atención y a errores propios».
Por último, justificó los cambios de Juan y Raúl Cámara, que «no eran los previstos, pero así me lo solicitaron». El centrocampista tenía molestias y no podía seguir y el lateral sufría problemas en los cuádriceps. «Los dos me pidieron el cambio y tuvimos que hacerlos sobre la marcha», explicó el técnico sportinguista.
Por su parte, Bern Krauss aludió «a la mala suerte» para justificar la doble remontada local, aunque se mostró satisfecho con el juego de sus hombres, que «han jugado con más orden y disciplina que antes».