UGT y CC OO rechazaron ayer el recorte de 57 empleos que plantea Duro Felguera en su taller de Barros y exigieron a la empresa «un claro plan industrial» para la factoría. Tal y como publicó EL COMERCIO, la compañía de bienes de equipo ha elaborado un estudio en el que concluye que la planta -que acumula unas pérdidas de 57,5 millones de euros desde 1993-, no resulta competitiva y, que, de no resolverse a corto plazo, esta situación «conducirá a una inviabilidad total» del grupo. Entre las medidas que plantea, incluye un ajuste de plantilla de 57 trabajadores.
El secretario general de la Federación Minerometalúrgica de CC OO en Asturias, Maximino García, rechazó ayer el recorte, sobre todo, después de que el año pasado la empresa y el comité -en el que CC OO tiene mayoría- alcanzaran un acuerdo en el que Duro se comprometía a presentar un plan industrial antes de 2007 sin reducir empleo. En vez de dar salida a los 72 excedentes previstos, la compañía optó por desplazar a 47 trabajadores a otras filiales del grupo y garantizar su vuelta a la factoría antes de 2008.
Casi doce meses después, 'Mino' sostiene que ese pacto, hasta ahora, «no ha servido para nada» porque la empresa aún no ha buscado «nuevas líneas de actuación para que la planta trabaje por sí misma», sin necesidad de depender de los proyectos de ingeniería. Ante estas circunstancias, el representante sindical insiste en la necesidad de que «haya una planificación industrial clara para Barros», dentro de un estudio más amplio de todo el grupo.
Con respecto a que el taller de Barros «pone en riesgo la evolución» de Duro Felguera, 'Mino' no comparte la opinión de la compañía. Recuerda que, en 2005, la empresa tuvo un beneficio neto de 24,9 millones de euros y no está 'en números rojos. 'Mino' -que considera «asumibles» las pérdidas- matiza que no se puede atribuir todo ese déficit al taller de Barros, ya que «buena parte de él corresponde a otras filiales del grupo». Según explica, este tipo de casos se dan en pedidos como el de las tuneladoras: «Son contratadas por las empresas de ingeniería de Duro, que adjudican la mayor parte de la obra a subcontratas, mientras que a la planta langreana se le encarga una pequeña parte, la de encajar todas las piezas. Sin embargo, aunque haya retrasos en todo el proceso, ella es la que carga con las penalizaciones».
«Lo quieren ahogar»
De similar opinión es el secretario de Política Sindical de la Federación del Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT en Asturias, José Ignacio Gómez 'Manín'. Según apunta, su sindicato, «a priori», no va a aceptar más recortes, sobre todo, cuando el año pasado el comité ya se opuso y el acuerdo para desplazar a otros compañeros a las filiales supone una «reestructuración encubierta», ya que, con este traspaso, «se está echando a otros».
Pese a estar abierta al diálogo, su organización cree que «sería una torpeza prescindir de profesionales con una experiencia dilatada cuando tanto Duro Felguera como la patronal del metal sostienen que faltan trabajadores cualificados». En opinión de 'Manín', los altos salarios a los que apunta la empresa «son adecuados a la categoría profesional» y si el desarrollo de Barros no responde a las expectativas «no es por la plantilla, sino por la planificación de la empresa». José Ignacio Gómez subraya que «hace falta un plan industrial, en el que se inyecte carga de trabajo con alta tecnología, y recurrir menos a la subcontratación: no se puede dar trabajo a empresas de fuera cuando se puede desarrollar aquí. El taller de Barros es la 'joya de la corona' de Duro Felguera, que se nutre principalmente de la industria».
Por su parte, el presidente del comité de empresa del 'Tallerón', en Gijón, José Antonio Álvarez Viejo, de CSI, cree que el objetivo de Duro es reducir la plantilla de Barros al mínimo y cubrir el personal con eventuales o trabajadores de subcontratas. «Lo quieren ahogar. Debería tener más pedidos con la eclosión de ciclos combinados. Sin embargo, al recurrir a la subcontratación, se queda sin carga de trabajo», concluye.