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El Sporting salva un empate
El Sporting sólo agradó 20 minutos en el primer tiempo, cuando Calandria logró el primer empate El Tenerife aprovechó los regalos de la defensa local
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El Sporting logró un empate en el último suspiro, cuando ya no se esperaba. El equipo gijonés afrontó el partido sin tensión, despertó diez minutos después de recibir el primer gol y se perdió en un recital de aburrimiento en el segundo tiempo, después de dar muestras de esperanza en los últimos veinte minutos antes del descanso.

Ciriaco Cano utilizó un 4-4-2, tal y como había ensayado durante la semana, con Calandria y Biagini, con éste algo más adelantado posicionalmente. Fue un estilo más racional, con una mayor participación ofensiva. El Tenerife saltó al campo con un sistema similar, con Maikel y Cristo en la delantera, apoyados por Cristian Álvarez y Toni Moral en las bandas.

El partido tuvo un inicio anodino, con escasa tensión y demasiadas imprecisiones en los dos equipos, que parecían rivalizar con pases al contrario, lo que provocaba la desesperación de los aficionados, con la presencia más floja de la temporada en las gradas. Entre la lluvia, la Semana Santa y la 'resaca' del partido de Murcia había escasa expectación.

El encuentro se torció para los rojiblancos con el tempranero tanto del central César Belli, al cabecear una falta lejana lanzada por Cristian Álvarez. El zaguero tinerfeñista se anticipó a los defensas locales y sorprendió a Roberto con un remate perfecto.

El Sporting tardó en recuperarse del tanto recibido, sin aprovechar los descuidos de los laterales tinerfeños. Juan estaba solo en la mayoría de las ocasiones, alejado de Edu Moya, quien hacía un extraño marcaje a distancia. Los centrocampistas rojiblancos, lentos en sus movimientos, caracoleaban en exceso hasta no tener espacios libres por donde meterse. Mientras, el Tenerife, que daba muestras de debilidad defensiva, estaba tranquilo con el tanto a favor.

A partir del minuto 20 despertaron los rojiblancos. Juan empezó a tener una mayor participación y el equipo estuvo más activo. Biagini daba sensación de peligro cada vez que recibía el control del balón y Calandria tenía más movilidad y contundencia en el juego aéreo.

El portero Bernardo resultó providencial para su equipo, ya que evitó el empate con varias intervenciones, cuando el Sporting más apretaba. El encuentro se calentó con Fagiani, inolvidable para la grada de El Molinón por su pasado numantino. Además, el árbitro también se sumó con sus despropósitos a que los aficionados locales se entonaran un poco, después de la anodina fase inicial y, sobre todo, con el marcador en contra. Entre las decisiones arbitrales más polémicas se produjo un empujón de Bernardo a Calandria, en el área de portería, que precedió al tanto de la igualada, en un pase de Juan que el bonaerense cabeceó con perfección y sin excesiva oposición.

El tanto de Calandria hizo que los rojiblancos pisaran el acelerados, empezaran a jugar como equipo, con más tensión y hasta facilidad en sus llegadas. Enguix, en otras ocasiones empotrado entre los centrales, participaba más activamente y daba servicios en profundidad.

Nuevamente Bernardo se lució, en disparos de Juan, Biagini, Calandria y Gerardo, evitando que los rojiblancos encauzaran el partido, con imagen de poder sentenciarlo. Sin embargo, la injusticia apareció y fue el Tenerife el que se marchó al descanso con una nueva ventaja, en un balón largo, con error de los centrales rojiblancos, que aprovechó el rápido Cristo Marrero para superar a Roberto en su media salida, ante la desesperación de los sportinguistas.

Supino aburrimiento

En el segundo tiempo se esperaba un Sporting más incisivo, similar al de la última fase de la primera parte. Pero no fue así, sino todo lo contrario. Los rojiblancos salieron sin tensión, con la posición perdida, sin ideas, distancia entre líneas y desperdiciando las bandas.

Al Tenerife le bastaba muy poco para llevar el control del partido. Los isleños se dedicaban a tener el balón alejado de su parcela y buscar la debilidad que ayer daba la defensa gijonesa, algo extraño, porque la mejor faceta del conjunto rojiblanco esta temporada es la seriedad defensiva, de la que ayer careció.

La única animación del soso partido la ponía el árbitro, las faltas y las pérdidas de tiempo del Tenerife, además del enfado que provocaba en la grada las reiteradas imprecisiones en los pases, con los contrarios como principales destinatarios.

El Tenerife convirtió su estilo más en un 4-2-3-1 en esta fase. La entrada de Ángel desplazó a Cristo a la banda izquierda. Luego, Bernardo ocupó la zona derecha con la presencia del argentino La Paglia. Los visitantes estaban mejor situados sobre el campo y tenían el control del partido, lo que hacía casi impensable esperar que pudiera llegar el empate. Los rojiblancos no tiraban a portería, porque no tenían llegada. Ni siquiera aproximaciones.

El equipo visitante pudo haber sentenciado el encuentro, pero Ángel, primero, y, sobre todo, Maikel, en un remate al aire con la portería vacía, maquillaron los errores de la desconocida zaga rojiblanca.

Ciriaco Cano buscó un revulsivo con la entrada de Míchel en el campo, sin modificar el dibujo táctico. Todo siguió de una forma similar. Luego llamó a Karanka, pero desistió por las molestias de Raúl Cámara. El extremeño optó por dar paso a Jeffrey, con Juanmi de lateral izquierdo, y a Pablo Lago por Juan. Faltaban cinco minutos más la propina del árbitro.

Los aislados ataques de los rojiblancos se producían más por el impulso del corazón que por el sentido común que dictara la cabeza de los discípulos del placentino. Y, lo que son las cosas, llegó el empate. Nació en un saque de banda de Juanmi, con un error espectacular de Bernardo, impecable hasta entonces. Gerardo se encontró con el balón y lo alojó en el fondo de la portería visitante, ante la sorpresa de los tinerfeños, quienes daban por bueno un punto antes de jugar el partido, pero no después de analizar cómo transcurrió el encuentro.

El Sporting perdió una buena ocasión para haber ganado media permanencia. Hay que seguir sufriendo.



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