Poner un libro en el mercado no es necesariamente hacerlo en papel. Internet ofrece un nuevo cauce digital, que reclama atención desde el ordenador. En la red hay multitud de páginas que ofrecen distintos formatos electrónicos, archivos ejecutables para PC, archivos en PDF, en LIT y para Palm. La oferta viene unida a la seguridad de buena difusión, mayor facilidad y mejor precio. Pero hay lugares en internet que no tienen ánimo ninguno de lucro. Lugares también que se pueden fabricar para uno. César Weiss tiene, como otros muchos, su propia página.
La edición de un texto narrativo, de un trabajo histórico o de un conjunto de poemas es, a veces, sólo una aventura para amantes del arte de leer. El Portal de Poesía, del gijonés Francisco Álvarez Velasco, es un buen ejemplo.