Habituados ya a la altura y avituallados para un mes de vida en las alturas, los cinco montañeros viajan hoy a las faldas del Dhaulagiri (8.167 metros de altitud). El himalayista gijonés Nacho Orviz y sus cuatro compañeros de expedición inician la fase decisiva de su desafío en una montaña que tratarán de coronar en el transcurso del mes de mayo.
Tras diez días de trekking por el Valle de Khumbu que les sirvió de aclimatación a la altura, el grupo regresó el viernes a Katmandú, la capital nepalesa, que vive bajo el toque de queda a causa de los enfrentamientos entre manifestantes de la oposición democrática y las fuerzas de seguridad del régimen monárquico. La expedición en la que participa el bombero asturiano, no obstante, no se ha visto afectada hasta el momento por la crisis sociopolítica que sufre el empobrecido país asiático, ya que regresaron desde Lukla en avión y hoy abandonarán la ciudad en un helicóptero ruso que les trasladará directamente al campo base del 'ochomil'.
Allí, una vez instalados, comenzarán a planear la ascensión sobre el terreno. Desde el campo base, situado a 4.700 metros de altitud, y el campo base avanzado, a unos 5.200 metros, inaugurarán la ascensión para ir equipando y poblando los tres campos de altura previstos, entre los 6.100 y los 7.200 metros, aproximadamente. A partir de este último lanzarán el ataque a la cumbre, con la esperanza de poder asomarse a ella no más allá del 20 de mayo, ya que para el 29 de ese mes tienen fecha de regreso a España sus billetes aéreos.
Se trata, advierte 'Nachomil', de «una montaña complicada. A diferencia de otras, no encierra grandes peligros de avalancha, pero está muy expuesta al viento. El último trecho hacia la cumbre discurre por una arista con una pendiente prolongada, con algunas zonas de hielo y nieve bastante desprotegidas».
Nacho Orviz comparte destino y esfuerzos con el aragonés Carlos Pauner -que busca el octavo 'ochomil' de su currículo-, el navarro Ricardo Valencia y el matrimonio de montañeros vascos formado por Raquel Pérez y Willy Barbier. Si hace cumbre, el gijonés se convertirá en el primer asturiano que corona cuatro de las catorce montañas más altas de Asia y del planeta, todas ellas asentadas en el Himalaya. Anteriormente conquistó el Gasherbrum II (1997), el Makalu (2004) y el Nanga Parbat (2005). En todos los casos, realiza las ascensiones sin emplear botellas de oxígeno y sin la ayuda de portadores de altura.