Una treintena de cocineros españoles, una decena de ellos poseedores de una estrella Michelín, siguieron ayer en Gijón las clases de Hiroko Shimbo, prestigiosa chef japonesa, que explicó los secretos y las técnicas culinarias de la cocina de su país y realizó una cata de sakes. Shimbo, afincada en Nueva York, asesora la puesta en marcha de restaurantes japoneses en numerosos países europeos y americanos y es autora de uno de los libros más vendidos sobre cocina japonesa, que estará traducido al español en junio.
La cocinera asiática culminó anoche con una cena de gala en el Gallery art&food de Gijón una estancia de cuatro días, invitada por este establecimiento para inaugurar una serie de actividades que pretenden dar a conocer distintas cocinas del mundo. Shimbo afirmó ante sus colegas españoles que la gastronomía japonesa es un arte en el que intervienen los cinco sentidos y desterró los mitos que limitan los platos japoneses al sushi, el sashimi y el pescado crudo. «Comemos carne, guisamos muchos alimentos y sólo empezamos a comer pescado crudo después de la segunda guerra mundial», explicó.
Un grupo de cocineros asturianos asistió a la jornada, entre ellos Pedro y Marcos Morán (Casa Gerardo), Pedro Martino (L'Alezna), Luis Alberto Martínez (Casa Fermín) o José Antonio Campoviejo (El Corral del Indiano), además de Alejandro G. Urrutia, director gastronómico de Gallery, que ha compartido la cocina del restaurante con Shimbo durante cuatro días. También acudieron Ricardo Sanz, del restaurante japonés Kabuki, en Madrid, el cántabro Jesús Sánchez, del Cenador de Amós y Koldo Royo, del restaurante que lleva su nombre en Palma. Y algunos críticos, como José Manuel Vilabella, colaborador de EL COMERCIO y premio Nacional de Gastronomía.