Es consciente de que se metió en un proyecto, la externalización de los pantalanes del puerto deportivo gijonés, rodeado de polémica por todas partes: laboral, política y hasta ciudadana, pues el viejo Muelle es un escaparate gijonés en el que no vale barrer para debajo de la alfombra. Con el camino más tortuoso ya recorrido y con el primer trimestre de gestión privada del puerto deportivo superado, Pedro Pablo Sánchez, portavoz de la UTE concesionaria, se muestra ahora satisfecho y bien apoyado por un equipo de colaboradores que dirige Flor Guardado.
-¿Qué ha cambiado en los últimos tres meses?
-De puertas para dentro, hemos aplicado un sistema de gestión interna de explotación, mediante un programa informático específico, que esperamos que suponga una auténtica innovación. Pero, de cara al exterior, invertimos ya 50.000 euros, en tan solo tres meses, para hacerle un lavado de cara, en general, a las instalaciones. Ahora estamos analizando las prioridades de mantenimiento y pronto incorporaremos nuevos pantalanes. El presupuesto para este año es de 600.000 euros, lo cual habla bien a las claras de la envergadura del proyecto.
-¿Cuáles serán las actuaciones más inmediatas?
-La renovación del pantalán F5, en la dársena de Fomento, que es en el que están las embarcaciones de mayor eslora, para adecuarlo mejor a ese tipo de barcos. Además, para la dársena de Fomentín está ya en construcción un nuevo pantalán destinado a barcos de entre 10 y 15 metros de eslora. Otro cambio ya previsto es el del pantalán de espera, que implica una ampliación de 7 a 11 plazas.
-¿Todas las mejoras se refieren a los pantalanes?
-No. De hecho, uno de los cambios que más esperan los usuarios, según hemos detectado, es el de suministro de combustible. Vamos a instalar un sistema que permitirá cargar combustible las 24 horas del día, mediante tarjeta de crédito. Esperamos que esté operativo para este verano, es decir, dentro de un par de meses. Además, ofrecemos servicio de marinería, que no lo estaba dando la Autoridad Portuaria, y asumimos las labores de limpieza y otras que estaban subcontratadas.
Carburante
-Los tres primeros meses ¿hacen prever un buen negocio?
-Es que no nos planteamos esto como un negocio. El Club Marítimo Astur está aquí porque busca defender los intereses de sus socios como usuarios, pero eso también beneficia a todos los clientes del puerto deportivo. Por otra parte, nuestros socios en la UTE consiguen alguna rentabilidad con la construcción de los pantalanes que estamos renovando, así que no exigen una rentabilidad muy elevada en la gestión. Aspiramos a una tasa de beneficio del 10%, que es baja para un proyecto de esta envergadura.
-Pero una empresa no está para perder dinero.
-Es que no se pierde dinero, al menos si nos adaptamos al proyecto económico que tenemos hecho.
-¿Qué percepción tienen de la opinión de los usuarios?
-Creo que están dejándonos hacer, con un margen de confianza y la expectativa de conseguir mejores servicios, como en el caso del suministro de carburante.
-Algunos aspectos, como la seguridad y la limpieza, fueron una patata caliente para la Autoridad Portuaria. ¿También para ustedes?
-Por lo que a limpieza se refiere, nuestro objetivo, de acuerdo con el pliego de bases del concurso, es conseguir la certificación de calidad ISO 14000, lo cual implica realizar recogida selectiva de basuras. En el puerto deportivo se plantea ocasionalmente el problema de que entran aguas fecales, pero es algo que el Ayuntamiento a quedado en resolver.
-¿Y la seguridad?
-No hemos tenido quejas. Creo que, al estar más gente nuestra y más tiempo en los pantalanes, es más difícil que haya problemas. No obstante, es evidente que un puerto deportivo dentro del casco urbano, en vez de en un lugar con acceso restringido, por ejemplo, la dificultad de garantizar la seguridad es grande.
-La proximidad del verano y el mayor número de escalas en tránsito previsible, ¿abre nuevas expectativas de negocio?
-Siempre fuimos muy prudentes al hacer nuestros cálculos y, por lo que a barcos en tránsito se refiere, contamos simplemente con mantener, durante los 20 años de concesión, las escalas que estadísticamente tenía registradas la Autoridad Portuaria. Eso, nos resultaría suficiente. Si llegan más, mejor.
-¿Tiene prestigio el puerto deportivo de Gijón como destino turístico dentro del Cantábrico?
-Sin duda es el mejor, tanto por servicios como por ubicación. Pasar por Gijón es la mejor forma de navegar desde Francia hacia Canarias o el Mediterráneo y, en ese sentido, estamos consiguiendo clientes de tránsito que llevan barcos con esos itinerarios, ya sea para alquilar o vender. Además, que el puerto deportivo esté en el centro de la ciudad es una ventaja adicional.
-¿Es importante mantener la bandera azul?
-Nuestro objetivo es mantenerla, pero la bandera azul es una corbata, lo importante es realizar una buena gestión medioambiental y, en ese sentido, ya dije que aspiramos a conseguir certificación de calidad conforme a la norma ISO 14000. Eso supondría un aval de que cumplimos todas las normas de gestión medioambiental, que no son pocas. El puerto deportivo tiene también el sello de calidad turística. Son marchamos de la Autoridad Portuaria, como titular de la instalación, que, obviamente, desea conservar. Ella nos audita a nosotros para tener garantía de que, cuando llegue una auditoría externa, la superaremos.