La Asociación de Vecinos San Julián de Somió cree que el socavón que obligó a cortar el pasado lunes el tráfico en el camino de los Claveles es consecuencia del deficiente material que se utilizó en las obras de asfaltado de la calle, finalizadas hace apenas un año.
Según explicó un represante de la asociación, «cuando se rellenaron las zanjas se utilizó un material arcilloso sin compactar, que era puro barro». En su opinión, la falta de consistencia de este relleno, unida al continuo tráfico de vehículos pesados, han terminado por provocar el hundimiento del piso.
El asfaltado del camino de los Claveles concluyó a mediados del pasado año, después de que la Empresa Municipal de Aguas (EMA) abriera varias zanjas dentro de las obras de construcción del colector de Pérez Pimentel. Según la asociación San Julián, a la hora de cerrar las zanjas los responsables de la obra «rellenaron con el mismo barro que habían sacado». «Nosotros dijimos que se tenía que sustituir por otro material, pero no se nos hizo caso», lamentan.
El pasado lunes varios operarios del Ayuntamiento cortaron la calle entre la pecuaria de Somió y el hogar de ancianos para excavar el pavimento y rellenar con piedra la zona afectada. Uno de los trabajadores aseguraba que está previsto terminar esta operación antes de que finalice la semana, y explicó que los corrimientos pudieron producirse por «alguna filtración de agua». Los vecinos lamentaron que el asfaltado no se hubiera resuelto de manera eficaz en la primera intervención y acusaron al Ayuntamiento de «falta de control sobre sus propias obras». «No es lógico tener que levantar de nuevo una zona, solo un año después de haber terminado de asfaltarla», lamentaron, «lo único que se consigue es tirar el el dinero».
Ahora sólo esperan que los socavones no se repitan en el camino de las Amapolas, «que forma parte del mismo terreno geológico y se rellenó de manera similar a éste».
Sumideros
Por otra parte, la asociación de vecinos San Julián, de Somió, recordó que en los últimos días se han recibido numerosas quejas referentes al mal estado de algunos sumideros de la parroquia. Según explicaron, la acumulación de ramas y plásticos ha colapsado algunos conductos, por lo que temen que la llegada de una tormenta fuerte pudiera ocasionar inundaciones en la zona.