AHÍ va un refrán recién nacido: «Tiran más unos culinos de sidra que el de la mismísima Jennifer López».
Y no vayan ustedes a pensar que acabo de volverme loco (ya lo estaba), puesto que se trata de un dicho cuyo ámbito de aplicación lo reduzco exclusivamente a los chigres y, en concreto, a las charlas que proliferan en ellos. Sirva la anterior introducción paremiológica para comentarles ya que en una de las infinitas sidrerías que jalonan la villa de Jovellanos y del PSOE fui testigo de una conversación entre el apodado Casacites y los playos Nolo Vasllenar y Pepe'l Calaínes, quienes, entre culín y culín, dijeron cosas como estas:
-Lo afirmaron un buen puñado de autores clásicos, entre ellos mi admirado Cicerón: «Patria est ubicumque est bene» o, dicho sea en romance paladino, «la patria está donde quiera que se esté bien».
-Pues esti menda tiénlo pasao muy bien en Oviedo, y no por eso ye carbayón.
-¿Equilicuá!
-Vuestra cortedad de miras es harto epatante, dado que yo me refería a la Patria, con mayúscula, y vosotros la circunscribís a la patria chica.
-Pues déjame decite, amiguín, que aunque Gijón sea lo máximo y, dentro de Gijón, Cimavilla, el mi barrio, sea el no va más, no ye ello obs- táculo pa que proclame a los cuatro vientos que los playos somos mundiales.
-¿Ahí, gallu!
-Entonces resulta que hacéis bueno este pensamiento de Séneca: «Patria mea...».
-Será que la probina anda mal de la vejiga, ho.
-«Patria mea totus hic mundus est»: «Mi patria es todo el mundo».
-¿Home, no!
-Eso ye precisamente lo que yo decía, bobín, e incluso añado que tien más mérito afirmalo en estos tiempos de nacionalismos, localismos y patrioterismos sin cuentu ¿Acasu me equivoco?
-¿Equivocariola!
-Los patriotas son las víctimas preferidas por los politicastros nacionalistas, y el patriotismo es una especie de basura combustible siempre dispuesta para que la incendie la antorcha de cualquier ambicioso que quiera iluminar su propio nombre. En cualquier caso, sean o no nacionalistas, a la mayoría de los políticos les son aplicables este par de principios: digan lo que digan, jamás dicen toda la verdad, y hablen de lo que hablen, en el fondo están hablando de dinero.
-¿Qué listu yes!
-Yes.