Rafael Nadal reconoció sentirse «motivado» por alcanzar el récord del sueco Bjorn Borg (46 partidos invicto en tierra batida), tras superar ayer en octavos de final a Iván Navarro y encadenar 44 encuentros sin perder sobre arcilla.
«Yo no me veo superior. Salgo a la pista a jugar y a ganar, pero no se puede pensar que eres invencible», señaló el mallorquín, aunque matizó que lo que más le motiva es volver a ganar el torneo barcelonés. Nadal ya ha dejado atrás la marca del austríaco Thomas Muster (40 triunfos seguidos en tierra batida), pero todavía esta lejos del récord del argentino Guillermo Vilas, con 53 victorias consecutivas sobre 'polvo de ladrillo', quien mantiene el tope mundial.
Respecto al encuentro de ayer, Nadal declaró que Navarro no había logrado inquietarle en exceso, por lo que jugó «con más tranquilidad» que en la jornada de anteayer, pese a que en el primer set no se encontró «del todo cómodo». No fallaba mucho, pero me faltaba jugar más largo», explicó. Cada partido que pasa se nota «más recuperado», después del esfuerzo que tuvo que hacer para ganar en Montecarlo.
Nadal se enfrentará hoy al finlandés Jarkko Nieminen, quien ayer eliminó a Albert Portas. El mallorquín aseguró no tenía ninguna preferencia entre ambos tenistas, ya que «los dos son de los que más te dejan jugar, porque no tienen un saque muy fuerte», aunque advirtió de que se trata de «dos jugadores peligrosos, porque están en cuartos».
También tuvo palabras de elogio para Albert Costa en el día de su adiós, después de perder con Ferrero. «Es una persona admirable y sencilla. Uno de los mejores tenistas que ha dado España», destacó el número dos del mundo, quien recordó el apoyo que Costa le prestó cuando se plantó en la final de Roland Garrós del año pasado.