La 'operación Oleico' ha permitido desmantelar una red de estafadores con base en Cataluña, pero con ramificaciones por el resto de España. El aceite se envasaba y producía en Andalucía, pero se comercializaba sobre todo en Cataluña. De ahí llegaba a otros puntos como Asturias, Navarra, Extremadura y Alicante. Por el momento, se desconoce si han llegado partidas a otras comunidades.
La investigación ha permitido determinar que los estafadores utilizaban, presuntamente, 15 marcas diferentes para comercializar el aceite adulterado: La Tinaja, Tartessus, La Prensa Aceitunera, Pagos de Olivos, Magina, La Campiña, Embrujo de Andalucía, Los Olivares, La Bodega, La Colmena, La Cantarilla, Conde da Vila, Aceite del Serra, La Despensa y Olesur.
Las fuerzas de seguridad sospechan que la mayor parte de ellas fueron creadas para poder consumar el fraude, aunque algunas comercializaban aceite de oliva virgen extra sin ningún tipo de adulteración, en consonancia con su etiquetado. Asimismo, se estima que la red ha distribuido una media de 40.000 litros mensuales desde el pasado mes de junio, sobre todo a turistas y restaurantes, aunque también a mayoristas, que a su vez hacían llegar el producto a pequeños y medianos comercios.
Antecedentes
El principal almacén de distribución estaba en la localidad barcelonesa de Granollers, donde la Policía detuvo a su responsable, Juan C. P., de 38 años y vecino de Girona, con antecedentes penales por otros fraudes alimentarios. Ingresó prisión por orden judicial. Los investigadores lo consideran el cerebro de toda la trama y lo acusan de un delito contra la salud pública y otro de fraude.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación recomienda que si alguna de las marcas reseñadas llega a manos de los consumidores, se informe de inmediato a las fuerzas de seguridad para que precinten la garrafa y su contenido sea analizado en un laboratorio.