Poco antes de las nueve de la mañana, la mayoría de los 283 turistas alemanes que realizan un viaje por el Cantábrico, a bordo del buque 'C. Columbus', todavía estaban desayunando salchichas con té o café en los diferentes salones del barco. En el muelle, infatigable, un grupo folclórico recibía a los sorprendidos viajeros al son de la gaita y el tambor, y con un amplio repertorio de bailes regionales. Los turistas más madrugadores aún no se animaban a bajar a tierra, aunque no perdían detalle de lo que ocurría en el muelle desde la cubierta. Entre pieza y pieza, premiaban con sonoros aplausos a los esforzados intérpretes.
El barco hizo en El Musel una escala de un día en su periplo por aguas norteñas. Procedía de Villagarcía y hoy llegará al puerto galo de Bayona. Ayer, algunos de los teutones se decidieron a hacer una excursión completa de un día por el centro y el Oriente de Asturias, mientras que fueron los menos los que optaron por pasar el día en la ciudad. Tres autobuses, repletos, les llevaron a conocer lugares como Oviedo, Cangas de Onís, Covadonga y la costa oriental asturiana. Cada uno de los vehículos contaba con la correspondiente guía local, que hablaba perfectamente alemán.
En el muelle, otros dos autobuses actuaban de enlace permanente entre el barco y la plaza del Marqués, para facilitar los desplazamientos.
Campo de golf
Al tiempo mismo tiempo, personal de Infogijón trabajaba en el barco para que aquellos que decidieran visitar la ciudad a lo largo del día tuvieran el máximo de información. No obstante, había quien ya tenía claro qué iba a hacer en la jornada: a uno de los primeros en bajar al muelle le esperaba un taxi, con destino a un campo de golf. El turista portaba una voluminosa bolsa y pensaba aprovechar el día practicando su deporte favorito.
Entre este tipo de turistas las expectativas son muy diversas. Jurgen Bauer es de los que prefiere «pasear por la ciudad y perderme por las calles en compañía de mi mujer y una pareja amiga. No conozco nada de Gijón. No hemos recibido mucha información».
Otros prefieren que los lleven a todos los sitios, como Alexandra Pollak, a quien gusta «ir con mis amigos de excursión. Es mejor que me lo enseñen todo. Más cómodo. Sólo nos dieron un mapa y algún folleto, pero preferimos que nos lleven a ver lo más importante».
El 'C. Columbus' fue el primero. A El Musel llegarán más barcos de crucero en las próximas semanas.