Los dos últimos módulos de la exposición están dedicados al propio Archivo Municipal, que incluye la digitalización de los fondos históricos de la hemeroteca, una ruptura casi drástica con el sentimiento que envuelve toda la exposición, una constatación del pasado mucho más profunda que la del presente e, incluso, que la proyección del futuro.
En realidad, el viaje en el tiempo que ofrece la exposición 'Una historia de papel. 500 años en los documentos del Archivo Municipal de Gijón' está constituido por dos itinerarios paralelos: el de los documentos y el de sus guardianes. Aunque no siempre estuvieron a la altura de las circunstancias por devenires como saqueos, expurgos, inundaciones o cambios de ubicación, lo cierto es que desde la vieja arca de las tres llaves, el símbolo de los primitivos archivos municipales, hasta la moderna Torre del Reloj, se han conservado más de 200.000 documentos, repartidos entre 16 fondos archivísticos distintos, 16.000 cajas de archivo, 3.500 unidades de gran formato y 2.500 planos.
A pesar de ello, algunas de las piezas históricas que se exhiben en las vitrinas de la sala número dos del Centro de Cultura Antiguo Instituto fueron halladas tras la remodelación del edificio municipal realizada en los últimos años.
De ahí que Eduardo Núñez hablara ayer en la inauguración de «presentación en sociedad del Archivo Municipal», después de 17 años al frente de sus designios. Amante de los papeles y de la historia que encierran, el archivero diseccionó el contenido de la exposición ante el subdirector de Archivos del Ministerio de Cultura, quien consideró «simbólico» que la exposición se ubique en el instituto que en el siglo XVIII mandó levantar Gaspar Melchor de Jovellanos, a pesar de que el nombre del ilustrado gijonés haya desaparecido de la denominación del centro de cultura que acogen sus paredes.
José Ramón Cruz Mundet otorgó una especial importancia al hecho de que la exposición se sustente sobre documentos de la Administración Local y alertó sobre el peligro de «un futuro desierto, una ausencia total de memoria, si no somos cuidadosos en la conservación del presente».