La próxima semana comenzarán los primeros trabajos de sondeo en la prolongación del metrotrén hacia el Hospital de Cabueñes, según confirmaron a EL COMERCIO fuentes del Ministerio de Fomento. En primer lugar, se procederá a marcar los lugares donde realizar las catas y, posteriormente, serán las máquinas las que se encarguen de hacer los sondeos para conocer la composición geológica de la zona por la que se prevé que pase el túnel ferroviario.
Los resultados de estos trabajos serán incorporados al estudio que está redactando la consultora INECO. Esta firma resultó adjudicataria de la redacción de este informe el pasado 19 de noviembre, con un presupuesto de 420.000 euros y un plazo de dos años, si bien el Ministerio de Fomento estima que en catorce meses estará finalizado.
INECO deberá despejar varias dudas que planean sobre la prolongación del metrotrén hacia Cabueñes, y en varias de ellas, como son el trazado y el método de construcción del túnel, serán de especial importancia los resultados de las catas que se realicen en la zona a partir de la próxima semana.
El objetivo fundamental de estos sondeos será determinar la geología de la zona. Los testigos obtendrán muestras de los diferentes estratos del subsuelo y se espera no encontrar niveles de arcillas o turbas, ya que estos materiales, si bien son fáciles de penetrar, son casi imposibles de estabilizar.
Este nuevo trazado sí deberá contar con un estudio de impacto ambiental, al contrario que ocurrió con el túnel entre Viesques y la Estación del Norte, dadas las características del medio en el que se desarrollará la obra. Lo que de momento se sabe de este tramo es que tendrá unos dos kilómetros de longitud, la inversión rondará los 50 millones de euros y contará con dos estaciones, una ubicada en el corazón del campus universitario, y otra en Cabueñes, que serán final de trayecto.
Tres alternativas
INECO deberá también determinar el procedimiento constructivo del nuevo tramo de túnel. Existen tres alternativas, que son la excavación mediante pantallas, tramos en mina y con tuneladora. De todas formas, no se decidirá la forma de construcción hasta que se conozca la geología del terreno y se haya determinado el trazado definitivo. Además, la empresa deberá determinar el emplazamiento de las dos nuevas estaciones y su diseño, tanto desde los puntos de vista ferroviario y arquitectónico, como del de servicio al viajero.
Pero estos trabajos se desarrollarán a lo largo de varios años, ya que las previsiones del Ayuntamiento de Gijón y del Ministerio de Fomento son que el conjunto de la obra del metrotrén, incluida la prolongación hasta Cabueñes, no entre en servicio hasta 2012 ó 2014.
Lo que sí parece claro es que los trabajos de sondeo del terreno del tramo del metrotrén entre Viesques y Cabueñes no presentarán tantas dificultades como la parte correspondiente al centro urbano. Las catas produjeron numerosas averías de gas, agua y teléfono, si bien el Ministerio de Fomento recalcó que hubo una total ausencia de incidencias en el 99,7% de los sondeos efectuados.
La empresa encargada de la obra echó la culpa de estos problemas a las propias empresas suministradoras, pues aportaron «planos desfasados de sus conducciones». En el tramo ya en construcción se han realizado más de 400 catas a unas profundidades que varían entre los cinco y los 35 metros. Además, muchas de ellas fueron realizadas de forma manual, para evitar topar con algún cable o una tubería de las empresas de suministros de la ciudad.