José Villar del Saz dejará su cargo de comisario jefe de Gijón a finales de mes para ocupar un nuevo destino como comisario provincial de Cáceres. Natural de Cuenca, llegó a Asturias en 1999 tras dedicar casi toda su carrera a a combatir el terrorismo etarra y el narcotráfico a gran escala.
Una lucha que mantuvo también durante su etapa en Asturias. Entre las intervenciones más destacadas y recientes está la denominada 'operación Cantábrico', que en abril de 2005 permitió desarticular una red de distribución de cocaína que operaba por toda la zona norte. En este operativo, el grupo de Estupefacientes de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón halló 280 kilos de cocaína en una finca de Villaviciosa.
Quienes le conocen afirman que se trata de una persona sociable, de gran inteligencia y conocedor de todo lo que se hace en la Comisaría. También aseguran que la no resolución del asesinato del joven gijonés Javier Fernández, conocido como 'Javi Clan', en el pub Nelson el 13 de diciembre de 2002 es una de sus grandes decepciones. La Policía no ha olvidado este caso, ni la identidad del asesino Roberto M. S., al que no se ha podido detener.
Cambios de destino
El cambio de destino de Villar del Saz a Cáceres concuerda con la intención del Ministerio del Interior de culminar este año el proceso de renovación de la cúpula del Cuerpo de Policía Nacional y de la Guardia Civil que se inició tras el 11-M. Antes de que se produjeran los atentados de Madrid, el comisario jefe de Gijón ya había barajado un cambio de destino y la intención de incorporarse a alguno de los grupos de élite del cuerpo. Sin embargo, no fue hasta hace unos meses cuando transmitió a sus superiores de la Dirección General de la Policía su intención de solicitar un nuevo puesto. En esos momentos se estudiaba su incorporación el próximo verano a una unidad central en Madrid.
La petición de Villar del Saz no fue la única que se produjo. El comisario jefe de Avilés, Adolfo Barajas, también solicitó un nuevo destino en una comisaría de Castilla y León, preferiblemente en Valladolid, su tierra natal. Villar del Saz, Barajas y el teniente coronel de la Comandancia de Oviedo, Fernando Aldea, son las únicas personas que siguen en sus puestos y que tuvieron mando operativo antes de los atentados del 11-M.
Villar de Saz dejará una vacante para la que fuentes policiales barajan ya candidatos. Entre otros nombres, el del comisario Daniel Salgado Veiga, actualmente destinado en la Comisaría de Melilla.