Desde hace algunos años, el precio del metro cuadrado de los bajos y oficinas ha ido subiendo, casi al mismo ritmo que las viviendas. Y eso repercute en el alquiler que se pide a los arrendatarios. Eso ha provocado, a su vez, que cada vez haya más locales con carteles de 'Se vende' o 'Se alquila' algo que, a juicio de José Luis Rebollal, de la Agencia Asturias, «es la mejor prueba de la situación económica de una ciudad». El comercio tradicional se ha resentido con la situación. Los que todavía se mantienen en las calles más céntricas lo hacen, la mayoría de ellos, gracias a contratos de más de diez años cuyas rentas, aunque han sido actualizadas, no alcanzan todavía los precios que se han impuesto después. Esos 'afortunados' pueden pagar, por ejemplo, 900 euros al mes.
Los empresarios han llegado a aceptar como normal el límite de los 1.800 euros mensuales pero todo lo que suba de ahí complica bastante el negocio. Carmen Moreno, gerente de la Unión de Comerciantes, explica que es muy difícil que una tienda de moda que no sea una franquicia pueda pagar, por ejemplo, 4.200 euros, cifra que tanto los comerciantes como los agentes inmobiliarios consideran ya «normal».
Pero el problema de precios no es exclusivo de Menéndez Valdés, Corrida, Los Moros o Asturias. Las calles más comerciales de los barrios están en la misma situación. En la avenida de La Argentina, por ejemplo, también se encuentra una renta media de 1.800 euros. En Juan Alvargonzález es difícil bajar de los 1.200 euros si se trata de un local de 60 metros cuadrados.
Así las cosas, tan sólo dos sectores pueden enfrentarse con tranquilidad a la situación: las franquicias y los bazares chinos. Ambos pueden asumir que el alquiler suponga el gasto fijo más alto de una empresa, incluso por encima del de personal, en algunas ocasiones. «Como esto no se estanque serán los únicos que puedan pagarlo», lamenta Carmen Moreno. La agrupación de minoristas ya había advertido en alguna ocasión del 'avance' hacia el centro de las tiendas orientales, que disponen de grandes locales y ofrecen facilidad de pago a los propietarios. Dicen los empresarios que los dueños cada vez están menos dispuestos a negociar los precios, ya que están convencidos de que este sector acabará pagando lo que piden. Lo mismo explica Rosa Suárez, de la Federación de Autónomos.
Dicen los minoristas que en algunos casos estos bazares están llegando a pagar hasta 12.000 euros al mes, y no en el centro, sino en la avenida de La Argentina. Y todo esto, hablando de alquileres porque la compra es «prohibitiva». Un local en el centro de la ciudad puede alcanzar los 600.000 euros (100 millones de pesetas).