Aún es pronto para saber la influencia que el abandono de Rufo García Rendueles 16 tendrá en el resto de comunidades del Muro. Sobre todo en aquellas que empezaron a mostrarse reticentes con el plan especial en cuanto tuvieron noticia de que el importe percibido por subvención del Ayuntamiento debía tributarse como ganancia patrimonial y, por tanto, contraían una gran deuda con el fisco.
Por ahora parecen haber superado esa tesitura de duda y recelo dos comunidades. La primera de ellas, también con subvención ya concedida, es la del número 7 de la calle de Manso, cuya fachada está curiosamente de espaldas a la playa. Sus vecinos han decidido seguir adelante con el proyecto y su intención es empezar a acristalar antes del verano. No obstante, aún tienen flecos que resolver relativos a la financiación de los intereses que generará la operación.
También están resueltos a reformar su fachada los propietarios de los portales 24 y 26 de Marqués de Urquijo. No obstante, estas obras prescinden del vidrio.