JOSÉ ANTONIO PUERTA FERNÁNDEZ
No creo que haya necesidad de contraponer ambas ideas. Es obvia la bondad de todos los proyectos que permitan generar energía sin destruir recursos naturales y sin contaminar, y por tanto son igualmente defendibles tanto la energía eólica como la de las mareas. Sin embargo, el aprovechamiento de esta última todavía no resulta fácil, por razones tecnológicas, y en cambio sí lo es la implantación de instalaciones eólicas. La última de la que tengo conocimiento fue inaugurada el pasado mes de febrero en el puerto de Bilbao, con cinco aerogeneradores que producirán al año 23.500 MWh, energía suficiente para abastecer a una población de 40.000 personas. En consecuencia, hay razones sobradas para aplaudir lo que nuestra Autoridad Portuaria proyecta hacer en El Musel, aunque debemos estar también abiertos a la posibilidad de construir en el futuro instalaciones que permitan aprovechar la energía mecánica de las mareas.