Son matemáticos, economistas, informáticos e ingenieros. Toda una gama de disciplinas científicas que tienen en común cualquier investigación compartida que les conduzca a racionalizar los distintos elementos que pueden determinar el mayor o menor acierto de una decisión. Pertenecen a universidades de Madrid -tres-, Sevilla -dos-, Zaragoza, Málaga, Valencia, Huelva, País Vasco, Valladolid y Oviedo, y protagonizan durante dos días en Gijón el Encuentro de la Red Temática de Decisiones Multicriterio.
«Lo que intentamos es proporcionar tanto a la Administración como a la empresa una serie de herramientas para que tomen mejor las de cisiones que les corresponden. Es una ayuda, un mayor conocimiento basado en la investigación de los distintos factores que influyen en la decisión. Y eso es una herramienta, no sólo para quien decide, sino también para todos los que vamos a estar afectados por esas decisiones. Ahora queremos no sólo que nos gobiernen, sino que nos expliquen de forma transparente por qué lo hacen de esa manera, qué hay detras de sus decisiones», explica Rafael Caballero, director de la Red Temática Multicriterio y exponente del sentido de este grupo de trabajo: es matemático, desarrolla su labor en la Facultad de Económicas de la Universidad de Málaga y está vinculado a los estudios de Informática.
Relevo en Gijón
Pero Caballero ya finaliza su mandato y será aquí en Gijón donde tome el testigo Francisco Ramón Fernández, de la Universidad de Sevilla.
Este conjunto de equipos investigadores, financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia, se debate entre su reconocimiento científico y su inmersión social. El grupo español, que es uno de los más activos a nivel internacional en la decisión multicriterio, es, sin embargo, escasamente reclamado para analizar decisiones de ámbito nacional.
España lo utiliza poco
Así, mientras en Estados Unidos la planificación de las cuencas hidrográficas se ha de realizar por ley de 1973 con un criterio múltiple en el que han que considerar, entre otros factores, la eficiencia económica y la calidad ambiental, en España no es habitual. Los investigadores que constituyen la Red Temática de Decisión Multicriterio entienden que «la imprescindible matematización que conlleva cualquier análisis riguroso de los procesos de decisión conduce a que, de una manera mayoritaria, tanto en el sector público como en el privado utilicen exclusivamente su intuición y sentido común a la hora de tomar una decisión, ignorando por completo la ayuda que les puede proporcionar los procedimientos formalizados».
A modo de ejemplo, apostillan que «en las decisiones públicas de gran trascendencia que se han adoptado recientemente en España, los elementos de discusión han estado más próximos a factores estrictamente emocionales de la sociedad que a un cálculo racional de las ventajas e inconvenientes de cada opción, introduciendo elementos económicos, ambientales, sociales...».
Y los casos surgen enseguida: la elección entre ampliar el aeropuerto de Barajas o construir uno nuevo, la elección del trazado para los trenes de alta velocidad y el sistema de votación para la Constitución Europea.