Hace años que el programa Zona Clave se desarrolla en Gijón, pero en este tiempo pocas veces había protagonizado un Pleno municipal como el de ayer. La iniciativa para la reducción de daños en el consumo de alcohol y drogas llegó a la sesión plenaria de la mano de una pregunta del PP, que pretendía saber si el Ayuntamiento paralizaría el reparto de folletos sobre esta cuestión y pondría en marcha nuevos programas que sustituyan a éste. La polémica de las últimas semanas, los problemas surgidos en Avilés con esta misma iniciativa, la intervención de la Fiscalía Antidroga y la presencia en el salón de Plenos de un grupo de mediadores juveniles hacían prever un debate nada tranquilo.
Ante las reiteradas críticas del PP, la alcaldesa quiso dejar clara una cuestión: los folletos que ahora se reparten en Gijón son idénticos a otros que se editaron en los años 2001 y 2002, financiados por el Plan Nacional sobre Drogas, cuando Mariano Rajoy era ministro de Interior. El aquel momento, el plan dependía de esa cartera, ya que no fue hasta hace dos años cuando pasó al Ministerio de Sanidad. «Todos y cada uno de los folletos que ha repartido Zona Clave en Gijón son exactamente iguales que los que hizo el Gobierno de la nación», aseguró Paz Fernández Felgueroso.
Momentos antes, aunque sin referirse a Rajoy, la portavoz del PP, Pilar Fernández Pardo, había admitido «diferencias con algunos dirigentes» de su partido, ya que el programa de reducción de daños se lleva a cabo en otras comunidades y municipios gobernados por el PP. De hecho, Felgueroso había recordado también algunas declaraciones del que fuera delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas con el PP, Gonzalo Robles, quien apoyaba a las organizaciones que trabajaban en la reducción de daños, e incluso llegó a destacar la labor de Energy Control, la entidad que colaboró y aconsejó en la puesta en marcha de Zona Clave en Gijón. Según añadió después Jordán Suárez, presidente del Conseyu de la Mocedá, Robles había llegado a defender la necesidad de «universalizar» los folletos. «¿Cómo vamos a retirarlos con todas estas alabanzas?», cuestionó Felgueroso.
Por su parte, Pardo se defendió diciendo que «es más una cuestión de sensibilidades que de partidos», y alegó que la ministra de Sanidad «tiene la misma opinión que nosotros». Felgueroso no evitó el comentario: «¿No tiene sensibilidad el señor Rajoy?». Pardo no tuvo ya turno de respuesta, pero antes había dejado muy clara su opinión sobre la campaña: «La reducción de daños es buena, pero los contenidos de estos folletos no son buenos, y confunden a menores y mayores. Hay que decirle a los jóvenes que no hay consumo de drogas sin riesgo».
Lo que quedó claro tras el debate es que el Ayuntamiento no retirará la campaña ni los folletos, ya que no es eso lo que ha solicitado el Fiscal, que sí ha determinado que esa información no llegue a los menores. Y la alcaldesa mostró un apoyo firme a este programa. «Aquí no estamos hablando de educación y prevención, para eso ya hay otros programas. Lo que hay que hacer con los jóvenes que han decidido consumir es evitar muertes y daños graves». En este punto, Felgueroso hizo referencia a las declaraciones de José Ramón Riera, director general de Organización de las Prestaciones Sanitarias, quien afirmó anteayer en EL COMERCIO que Zona Clave evitó que cien jóvenes sufrieran lesiones graves o, incluso, la muerte.
Opinión de los mediadores
Los protagonistas del programa también hablaron. Mediadores juveniles de Zona Clave, programa gestionado por el Conseyu de la Mocedá, habían presenciado el Pleno con sus camisetas negras y habían aplaudido la intervención de la primera edil. Después se explicaron. El presidente del Conseyu, Jordán Suárez, aclaró que el Fiscal ha archivado la denuncia contra el programa, que está apoyado por la Federación Española de Municipios y Provincias, por la Organización Mundial de la Salud y por el Comité de las Regiones europeo.
Suárez defendió el hecho de que los jóvenes entre 16 y 18 años puedan recibir información sobre la reducción de daños del consumo de alcohol, ya que la ley les permite adquirir esas bebidas. En cualquier caso, dijo, la labor la realiza el mediador, y no los folletos. Así las cosas, Zona Clave, que realiza una docena de intervenciones al año (en el barrio de La Arena las de alcohol y en lugares cerrados las de drogas), continuará en Gijón.