Una veintena de amigos del desaparecido cirujano José Antón Magarzo, fallecido de manera repentina el pasado 30 de abril en su casa de Deva, se reunieron ayer en el restaurante Gallery Art & Food para recordar sus facetas médica y humana, y dar apoyo a su hijo, José Magarzo García, que se hará cargo en adelante de la clínica de su padre.
Durante el acto se destacó la profesionalidad con la que José Antón Magarzo desarrolló su carrera médica, «interesándose siempre por el bienestar de los demás. Ningún detalle era demasiado pequeño para él, valoraba y trataba a todos sus paciente como individuos importantes», señalaba un pequeño discurso leído por el presidente de Ingemas y del Consejo de Administración de EL COMERCIO, José María González. El texto resaltaba también los esfuerzos del cirujano «para ayudar en otros entornos distintos a la medicina, como por ejemplo al Real Sporting de Gijón y la Polifónica Gijonesa».
Los presentes desearon éxito a José Magarzo García y le brindaron «todo el apoyo para que continúe la labor de su progenitor. Pretendemos darle la acogida que se merece», apuntaron, «estamos seguros de que sabrá servir a la ciudad con cariño y entrega».
La cita en el restaurante reunió a destacados representantes de la sociedad gijonesa, procedentes de diversos ámbitos. Entre ellos se encontraban el presidente de la Cámara de Comercio, Luis Arias de Velasco; el director general de EL COMERCIO, Julio Maese, y Julio Redondo, del servicio de Radiología del Hospital de Cabueñes. También asistieron Íñigo Noriega, director de EL COMERCIO; Ángel Cuesta, presidente del Grupo de Cultura Covadonga; Miguel Vallina, director de Relación Corporativa de la Autoridad Portuaria; Baudilio Zapico, director de MBA; Raúl Nodal, consejero delegado de Ingemas; Raúl Rodríguez, abogado y socio del despacho Rodríguez-Viñuela; Luis Mitre, presidente de Canon en Asturias; Juan Lucas García, director de AENOR Asturias; Manuel Álvarez 'Tato', gerente de Ferralca; Higinio Caso, gerente de CTAI; Tino Fano, gerente de Funerarias Gijonesas; José Luis Rodríguez G.Robes, notario; Ramiro Rilla, gerente de Ralsa; Balbino Menéndez, gerente de Asturwagen; y Emilio Gumiel, director del Parque Tecnológico de Gijón.
José Magarzo García se mostró muy agradecido por el acto, que encuadró dentro de las «muestras de cariño» de Gijón ante la muerte de su padre. «Mi padre no era consciente de las dimensiones que tenía su trabajo en la ciudad», aseguró.
Al igual que su progenitor, José Magarzo García se formó en cirugía general y del aparato digestivo en el Hospital Santa Cruz y San Pablo de Barcelona, donde estuvo seis años. También ha trabajado
en los hospitales Parc Taulí, de Sabadell, y San Jaime, de Alicante.
En los últimos meses ha estado trabajando en el complejo hospitalario de León, aunque acudía regularmente a Gijón para ayudar a su padre en el quirófano. Tras la muerte de éste, será él quien asuma el control de la clínica, lo que afronta como «un reto importante. Lo cojo con mucho dolor», aseguró. «Profesionalmente tendré que esforzarme mucho para estar al nivel de mi padre».
El Partíu Asturianista ha solicitado al concejal de Urbanismo, Jesús Morales, que la calle del Maestro Joaquín Fernández Acebal, en la que residió y ejerció su profesión José Antón Magarzo, cambie su nombre por el del cirujano.