Manuel del Lago, un empresario de origen asturiano y afincado en Colombia y la ingeniería gijonesa Ingemas participan en un macroproyecto integral de biodiésel -cultivo, extracción, transformación en carburante y distribución- que supondrá una inversión de 180 millones de euros y que generará en el país andino entre 6.000 y 8.000 empleos, prácticamente la plantilla actual de las dos factorías asturianas de Arcelor. La última fase del proyecto, la planta de biodiesel, se encuentra aún en estudio, pero Asturias se baraja como uno de los emplazamientos idóneos.