Isabel del Toro, copropietaria de la sidrería Fanjul, en cuya terraza se produjo el pasado domingo el atropello de dos jóvenes, mostró ayer su disconformidad con un aviso municipal que le prohíbe volver a instalar su terraza. El concejal Julio Ordoñez, responsable de la Policía local fue a hablar con los propietarios de la sidrería para decirles que no podrían volver a poner la terraza porque «la calle está catalogada de peligrosa».
A día de hoy, la sidrería Fanjul no tiene mesas instaladas en la vía pública, pero del Toro asegura que «hemos pedido que nos lo den por escrito sino procederemos a instalarla». Los propietarios se sienten molestos porque antes de ocurrir el incidente no hubo inconveniente.