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Domingo, 14 de mayo de 2006
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GIJÓN
JESÚS MORALES CONCEJAL DE URBANISMO
«La altura de los edificios del Muro no se resolverá hasta la segunda mitad del siglo»
«Defenderemos que la adjudicación del suelo liberado por las vías se haga por concurso y que uno de los requisitos sea el compromiso de vender las viviendas a precio razonable»
«La altura de los edificios del Muro no se resolverá hasta la segunda mitad del siglo»
FACHADA MARÍTIMA. Jesús Morales se apoya en la barandilla del Muro enmarcando los edificios que considera una «herencia desgraciada» del pasado. / PALOMA UCHA
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Jesús Morales es el decano de los concejales de la Corporación gijonesa. Ha alcanzado casi la categoría de sempiterno, pues lleva 19 años al frente de los asuntos urbanísticos de la ciudad. Por esa razón ha sido partícipe, cuando no artífice, de numerosos proyectos como el plan integral de saneamiento y la ronda Sur que han cambiado la fisonomía reciente de Gijón. Ahora no duda en defender a capa y espada las actuaciones estelares de este mandato, el quinto consecutivo.

-El PP dice que el plan del Muro se les ha ido de las manos y que en todo lo referente a este proyecto el Ayuntamiento actúa a salto de mata.

-Este plan es todo lo contrario a un proyecto improvisado. Tiene detrás una planificación profunda y representa un reto enorme para la ciudad. Busca una mejora estética que ayude a paliar una herencia desgraciada de los años 60 y 70 -cuando gobernaba la derecha que hoy está en el PP- que destrozó un paisaje tan maravilloso como la bahía de San Lorenzo. Y sabemos que este problema no tendrá solución definitiva en muchos años.

-¿Cuántos?

-El problema de la altura de los edificios no se resolverá por lo menos hasta la segunda mitad del siglo XXI. Los inmuebles son como los seres vivos. Tienen su vejez y su desaparición, que en su caso se llama ruina. Y los nuevos edificios que reemplacen en su momento a los actuales ya serán distintos.

-De momento, se ve poca solución.

-Por ahora tenemos el edificio de nueva construcción de Ezcurdia y el hotel de la ería del Piles, ambos con menor altura y estética nueva. Se ha trabajado de forma rigurosa, sin prisa, contando con todas las opiniones y plasmándolo en un documento que marca las directrices urbanísticas de esa zona y que además viene acompañado de unas subvenciones potentes, muy generosas. Y hasta ahí podemos llegar.

-Pero si al final las comunidades del Muro acaban optando por arreglos convencionales debido al escollo fiscal, ¿no será eso lo mismo que perpetuar la actual situación?

-En el plan del Muro lo único que es voluntario es la utilización de paneles embellecedores de vidrio reflectante. El resto de determinaciones son obligatorias y cada edificio cuenta con una ficha donde se establece qué se puede hacer o no.

-El ganador del concurso de ideas para el Muro, Celestino García Braña, dijo recientemente en Gijón que los vecinos del Muro se arrepienten de que se haya desechado su propuesta. ¿Comparte esa opinión?

-El plan especial ha tenido dos equipos y en uno de ellos estuvo García Braña para la parte de ordenación de los espacios públicos. Su propuesta para las fachadas, si bien era muy imaginativa era de imposible cumplimiento. Planteaba colocar otra fachada delante de la fachada original y eso chocaba con la ley de propiedad horizontal, pues aquí sí hacía falta unanimidad absoluta de los vecinos para tomar acuerdos.

'Salamandra', una opción

-¿Tampoco se arrepiente el Ayuntamiento de no haber visto materializado el proyecto 'Salamandra'?

-Eso fue distinto. Se convocó un concurso de ideas y en las bases se decía que la voluntad municipal era que el centro de talasoterapia se llevase por iniciativa privada. Por tanto los autores sabían que no se podía garantizar que los inversores asumieran el diseño ganador. Y cuando finalmente se trasladó el proyecto desde El Rinconín a Poniente ninguna de las empresas que concurrieron se presentó con 'Salamandra'. Ojalá haya en el futuro alguien dispuesto a financiar otro centro con esa propuesta. En ese caso el Ayuntamiento, que es propietario de la idea, la cedería encantado y sin cobrar un euro. Con la demanda creciente que está habiendo de este tipo de instalaciones no es descabellado pensar que Gijón pueda llegar a tener dos balnearios.

-Cambiemos de proyecto. ¿Ve factible empezar con la parte lucrativa del plan de vías el próximo año?

-Desde el punto de vista urbanístico sí se podrían iniciar a mediados de 2007, una vez que se apruebe el plan especial, las obras de urbanización y edificación de algunas de las viviendas previstas. Ahora bien, el Ayuntamiento no puede garantizar que eso será así, ya que Renfe y Feve tienen que realizar el trámite para desafectar sus terrenos antes de cederlos a Gijón al Norte.

-¿Serán con el tiempo esos pisos los más caros de Gijón?

-El precio del suelo dependerá del coste final del soterramiento, del que ahora sólo hay estimaciones de la época de Cascos. Una vez conocido lo que se necesita para costear la operación habría que fijar un precio del metro cuadrado por vivienda. El planteamiento que defenderá el equipo de gobierno es que los terrenos se adjudiquen no por subasta, sino a través de un concurso. Y entre sus condiciones debería exigir un proyecto arquitectónico singular y el compromiso del promotor de vender la vivienda a un precio razonable.



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