La alarma generada por la llegada de un millar de inmigrantes irregulares a las costas de Canarias a bordo de cayucos el último fin de semana obligó ayer al Gobierno a tomar medidas para frenar las avalanchas. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega anunció un refuerzo inmediato del control de las fronteras marítimas con el África Subsahariana, que incluirá el despliegue de buques de la Armada y de aviones de patrulla marítima 'P3-Orión' del Ala 11 del Ejército del Aire, que efectuarán misiones de reconocimiento en la zona de Senegal y Mauritania.