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Martes, 23 de mayo de 2006
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GIJÓN
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La Cocina Económica
La Cocina Económica
AYUDA. Un representante de Cajamadrid entregó ayer un donativo a los responsables de la Cocina Económica. / S. NAREDO
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INNEGABLEMENTE, la captación del principio cristiano recogido en la expresión amor al prójimo, en su exacto valor, y en su proyección temporal, es en todos los momentos de la historia de la humanidad una de las tareas más difíciles y también más prometedoras.

El concepto que de esta regla tiene la humanidad es indudable que ha variado en los últimos tiempos, lo que se debe principalmente al hecho de que tres generaciones conviven simultáneamente. Es evidente que existe en toda fecha ese proceso de captación, que difiere entre ellas de forma notoria. Las generaciones más antiguas no alcanzan a comprender a las recientes y estas, a su vez, difícilmente se adaptan a los principios que subjetivan aquellas, y la consecuencia de todo ello es que en el mundo actual tiene más relieve el materialismo que los valores espirituales.

En los dos últimos siglos España pasó por momentos difíciles en el orden económico, especialmente a partir de la pérdida de las colonias, agravada por la terrible guerra civil que destruyó más de media España.

A partir de 1970, en un régimen político autoritario, mejoró notablemente y alcanzó cotas muy importantes, tanto en lo social como en lo económico, lo que trajo consigo un aumento de lo que pudiéramos llamar 'elasticidad social', en que los comportamientos sociales se adaptaron a la convivencia de cada uno, sin estar sometidos a normas restrictivas que impedían reivindicar derechos y modos de convivencia más libres, logros que se habían conseguido en el mundo occidental años atrás a través de los regímenes democráticos.

No obstante la evidente y notoria mejoría económico-social, todavía existen grupos sociales marginados, de auténtica pobreza, agravada últimamente con la lacra surgida con la droga. La sociedad, en general, muestra cierta indiferencia ante estas situaciones, aun cuando es obligado reconocer que han surgido ONG que sienten y viven estos problemas y tratan de remediar estos males atacando la miseria.

Un ejemplo de instituciones vinculadas y entregadas a esta labor social es la Asociación Gijonesa de Caridad-Cocina Económica, fundada en 1905 por el entonces alcalde de Gijón, con la misión de tratar de erradicar la pobreza, atacando sus causas y atendiendo a muchas personas, tanto en el orden material como en el moral, y es evidente y notorio que su labor ha sido y sigue siendo altamente positiva.

La Asociación está dirigida por voluntarios y voluntarias, personas altruistas que realizan labores sociales y administrativas, prestando servicios eficaces que permiten realizar la obra benéfico-social que viene ejecutando la entidad a lo largo de los años.

En esta línea de labor social de la Asociación, ha de resaltarse la extraordinaria gestión de las Hijas de la Caridad, con una total entrega a la obra, que se ajusta fielmente a la citada máxima cristiana de amor al prójimo. Son, sin duda, la base y el cimiento de la entidad.

Los servicios que presta actualmente se pueden resumir en los siguientes: comedor económico, donde se sirven diariamente del orden de las 250 comidas y cenas; albergue nocturno, donde pernoctan un promedio diario de 25 personas carentes de hogar, generalmente transeúntes; centro de primera acogida, para jóvenes adictos a la droga y al alcohol, con desarraigo familiar, que permanecen las 24 horas en la Asociación, atendidos por profesores que tratan de recuperarlos; taller ocupacional de encuadernamiento para la formación y recuperación de los residentes en el centro de primera acogida y servicios de duchas, peluquería y ropero.

Además de estos servicios está muy adelantado el proyecto de una residencia para ancianos, que puede ser muy eficaz, y posiblemente se inaugure a principios del año próximo.

Los gijoneses se han distinguido a lo largo de los tiempos por su generosidad, por lo que la Asociación les reitera su petición de colaboración, bien en donativos o haciéndose socio con cuota voluntaria. Las cantidades donadas gozan de beneficios fiscales del orden del 20% de lo aportado, que puede deducirse en la declaración del Impuesto sobre la Renta.

La labor social que realiza la Asociación ha sido galardonada últimamente con la medalla de oro de la Cruz Roja y el premio de Acción Social de EL COMERCIO.

Aun cuando la mejoría social sigue en aumento, todavía hay muchos necesitados, por ello los gastos de la Asociación aumentan, de ahí que quepa recordar el viejo eslogan de la Asociación: ayúdanos a ayudar.



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