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Miércoles, 24 de mayo de 2006
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GIJÓN
GIJÓN
La Policía cree que la redistribución de la vigilancia en la zona rural tendrá «un impacto más bien escaso»
Solicita la colaboración vecinal para alertar de la «presencia de personas extrañas o movimientos sospechosos»
La Policía cree que la redistribución  de la vigilancia en la zona rural tendrá «un impacto más bien escaso»
VIGILANCIA. Un hombre se acerca a un chalé en una parroquia de la zona rural de Gijón. / JOAQUÍN BILBAO
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«El impacto que la nueva demarcación puede tener en cuanto a los planes de seguridad, con la ampliación del territorio y de vecinos, será más bien escaso». Esta es la conclusión a la que ha llegado la Jefatura Superior de Policía ante las críticas de los vecinos de la zona rural por la posibilidad de que se produzcan nuevos robos si no se amplían los efectivos encargados de la vigilancia. Como publicó ayer EL COMERCIO, la reorganización de los ámbitos de actuación del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil en el área rural no ha tranquilizado a los vecinos, que reclaman más patrullas para vigilar las parroquias independientemente del cuerpo de seguridad al que pertenezcan.

El Jefe Superior de la Policía, Baldomero Araújo, y representantes de la Comisaria de Gijón mantuvieron ayer una reunión para analizar el plan preventivo diseñado a raíz de la oleada de robos que se produjo a finales del año pasado. Entre otras medidas, la Delegación del Gobierno decretó el pasado 10 de mayo una nueva distribución de los ámbitos de actuación del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil. El cambio en las demarcaciones amplía las áreas de vigilancia de la Policía en ámbito rural, sobre todo en las zonas más próximas al casco urbano, aunque no asignan más efectivos.

La Comisaría de Gijón es ahora responsable de garantizar la seguridad de los polígonos industriales de Roces y Porceyo, las parroquias de Cabueñes y Somió, el alto del Infanzón, hasta el límite con Villaviciosa, Veriña, casi todo Castiello y Roces, zonas que antes no eran de su competencia o que compartía con la Guardia Civil.

Más vecinos, más kilómetros que vigilar y los mismos efectivos. ¿Cuál es el sentido de esta reordenación?, se preguntan los vecinos. La Policía explica que la nueva redistribución de las áreas de vigilancia llevó a cabo «con fines operativos y con la clara motivación de mejorar la respuesta y coordinación de Guardia Civil y Policía Local».

Los residentes piden incrementar los efectivos y la Policía su «colaboración», porque «la seguridad no será efectiva sino es activa». Por este motivo, los representantes policiales solicitaron a los residentes, en una reunión celebrada el pasado jueves, que avisaran a cualquiera de los cuerpos de seguridad ante «la presencia de personas extrañas o movimientos sospechosos en la zona». La jefatura insiste en que ante cualquier emergencia se puede llamar tanto a la Comisaria como a la Guardia Civil, «sin preocuparse por el ámbito de competencia» que corresponde a cada uno.



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