Myriam Nemirovsky es una de las figuras de referencia en la formación del profesorado en España, especialmente en cuestiones relacionadas con la enseñanza de la escritura y la lectura. Licenciada en Ciencias de la Educación, trabajó durante veinte años como maestra en Argentina. En 1990 se traslada a España, donde realiza su doctorado en Psicología Evolutiva. Colaboradora habitual de las principales revistas educativas, ha escrito el libro 'Sobre la enseñanza del lenguaje escrito... y temas aledaños'. Ayer, ofreció una conferencia en el Centro del Profesorado y Recursos de Gijón sobre el aprendizaje de la lectura y la escritura en la escuela infantil.
-¿A qué edad deberían empezar los niños a leer?
-No hay posibilidad de marcarlo, porque el inicio del aprendizaje de la lectura y la escritura depende de la posibilidad de estar en un medio en donde se usa la lectura, la escritura, los textos... Incluso si el niño se escolariza con tres años y el docente le motiva, no es posible saber si empieza a leer por este motivo u otros, porque un niño vive en un entorno lleno de textos, de pantallas de televisión, revistas, es decir, en un entorno letrado.
-Entonces, el inicio del aprendizaje depende del entorno.
-El inicio y las siguientes fases siguen dependiendo del entorno, que puede ser el escolar.
-¿Se debe enseñar a leer y escribir en la escuela infantil?
-Sí, en toda escuela hay que aprender a leer y escribir. Este aprendizaje no significa trazar letras, ni hacer ejercicios, emitir sonidos, ni leer en voz alta, porque sí. Esto no se debe hacer ni entonces, ni en ningún momento de la vida.
-¿Cómo aprenden entonces a leer y escribir?
-Al niño se le puede dar la oportunidad de producir textos desde muy pequeño: elaborar cuentos, recetas de cocina, mensajes... Obviamente, no gráfica, hace 'culebritas'. Cuanto más se lee y se escribe en su entorno -casa, escuela- avanza en sus modos de graficación hasta poder utilizar el mismo sistema de escritura que nosotros. Pero, en realidad, ya escribe antes de utilizar el sistema convencional de escritura. Con dos o tres años un niño ya produce textos.