La educación es importante y el buen ejemplo de los padres, más. Así se puso de manifiesto en las jornadas de Aula Abierta sobre las relaciones entre la salud y el medio ambiente como factores influyentes en el consumo de alcohol por los jóvenes. El foro se prolonga hasta mañana con la participación de responsables sanitarios, ecologistas y políticos. Y, según explicó el coordinador de A pie de barrio, Roberto Quiroga, el objetivo final es destacar la importancia del entorno medioambiental «como determinante de la salud de las personas».
La primera sesión fue presentada por el director general de Organización de Prestaciones Sanitarias del Principado, José Ramón Riera, acompañado por María José Fanjul, coordinadora de la comisión de salud de la Federación de Asociaciones de Vecinos. Riera invitó a relacionar la salud no solo con el medio ambiente sino con todo el entorno: «No hay nada que ocurra acerca de la salud que no tenga que ver con los medios de vida, el entorno familiar o la forma de relacionarse con los vecinos. El modelo ecológico de la salud consiste en enfatizar la cantidad de relaciones que existen entre los factores». «Tenemos que invertir más investigación y recursos en esas relaciones y no centrarnos únicamente en la atención sanitaria», añadió.
Fanjul, por su parte, resaltó el interés de las asociaciones por promocionar «la salud con mayúsculas en cada barrio, con servicios sostenibles, para poder construir entre todos una ciudad saludable».
La salud de los jóvenes
En la mesa redonda participaron Ana María Ménendez, trabajadora social en los centros de salud Parque-Somió y El Coto, y Juan Ignacio González, profesor de la Escuela de Trabajo Social. Ambos analizaron factores relacionados con el creciente consumo de alcohol entre los jóvenes. «Vivimos en una cultura de la bebida. Antes la gente bebía para reunirse y ahora el objetivo final es llegar al 'colocón' lo más rápido posible», dijo Menéndez, quien también aludió a la pérdida de valores y a la falta de educación en la responsabilidad. «Tenemos que aprender a educarles para el ocio y el tiempo libre», explicó.
Juan Ignacio González consideró que los jóvenes «consumen porque la sociedad propicia que lo hagan, incluso vivimos de su consumo». «Existe gran presión de su entorno para que consuman alcohol, por parte de la publicidad y de sus grupos de iguales», explicó. «Además, no sirve de nada que les digamos lo nocivo que puede ser cuando ven que sus padres también lo hacen». González también destacó que la actual generación de jóvenes «está falta de expectativas pese a ser la más formada».