CUALQUIER asunto es bueno para que el poeta y rapsoda Monchu el Liras y Pixín el Rapero entablen un duelo rimado, sobre todo en las ocasiones en que hablan de amor:
-Como Aníbal prometió / a Roma odio eterno, / eso fue lo que hice yo: / juré tal odio al amor / que hace la vida un infierno / y es gran fuente de dolor -comenzó a recitar el primero.
-Nadie diga en este mundo / de este agua no beberé; / por muy turbia que la vea / le puede apretar la sed. / Y a ella se lanzará, / aun nauseabunda y con muiles, / y en ella se ahogará, / que el amor es como el Piles.
-Me zambullí en desengaño / por quinta vez este año. / Mas fue en esta ocasión / cuando sufrí mayor daño, / al ser grande mi ilusión / en una fermosa xana. / Me traicionó y dejó ahíto, / sin ilusión y sin gana: / ¿el amor me importa un pito!
-«Mujer hermosa no espero / encontrar sin tacha humana: / Eva tuvo su manzana, / las demás tienen su pero» He aquí del amor el arte, / explicado con gran tino / por el coleguilla Iriarte / en epigrama divino.
-Mucho mejor lo describe / el paisano Campoamor / cuando esta dolora escribe / que habla de amor y dolor : «Fue una mujer amante, / de corazón tan noble como tierno, / quien me hizo conocer que olvidó Dante / más de viente suplicios en su infierno».
-Yo debo de ser masoca, / pues me hallo sin amor / como drogata sin coca, / como cojo sin muletas, / cual un cuesco sin olor / o como un sostén sin tetas.
-Perdona que te lo diga: / eres basto cual boñiga. / Y habrá lectores, barrunto, / que opinarán lo mismo. / Pondré, pues, un contrapunto / que es dechado de lirismo: «Ojos que miran amando, / siempre miran convenciendo, / y aunque apagarlo simulen, / siempre el amor salta dentro. / Y no son los matices ni los colores / los que a los ojos hacen tan bellos, / sino el rayo de amores / que brilla en ellos. / Corazón que, en tiernos años, / por unos ojos te pierdes: / para entender sus amaños / no mires si son castaños, / negros, azules o verdes».
-¿Qué poesía tan fina, / qué recitado tan bello, / se me ha erizado el cabello / y mi carne es de gallina!
-Tu inspiración es infusa: / procede de alguna musa.
-De Nesa, musa de Mayo, / la famosa Mayonesa, / cuya bondad no me callo / y digo, por si interesa, / que más aún ella brilla / en la rica ensaladilla.