Melody Jiménez Hernández, una niña de cuatro años, vecina de Candás y perteneciente a la comunidad gitana de la villa, falleció el pasado miércoles en el Hospital de Cabueñes, a causa de una insuficiencia cardiaca de la que su familia culpa al centro hospitalario. La pequeña, que padecía problemas coronarios congénitos, había ingresado un día antes, el martes 23, por Urgencias aquejada de lo que parecía ser una neumonía. Una vez en planta, y tras recibir el tratamiento correspondiente, falleció después de un grave empeoramiento de su estado. Unas de las causas mencionadas en el parte médico posterior es que se produjo una «intoxicación digitálica» (el digital es un tónico cardiaco).