DEL mismo modo que la mejor solución a un problema consiste en encontrar a alguien que lo solucione, una de las mejores maneras de construir una columna es poder contar con la colaboración del lexicógrafo apodado Dascoíte. No obstante, he de aclarar que no se trata de una actitud perezosa de este humilde plumilla, sino que responde a una recomendación terapéutica de su siquiatra de cabecera, el nipón Mikoko Taduro:
«No desgastes la única neurona superviviente en tu páramo cerebral, y siempre que puedas acude a mentes ajenas que coadyuven a tejer, o hasta tejan ellas solas ese velo de Penélope que constituye tu diario quehacer».
El tratamiento se completa con algún que otro electrochoque, unas cuantas pastillas de colores y un régimen dietético a base, sobre todo, de pescados y mariscos cantábricos. Y así voy tirando...
Esperando haber justificado la frecuente presencia en esta columna de fragmentos del 'Diccionario del disparate', paso ya a ofrecerles uno nuevo:
Atauvismo: peculiar averración linguística consistente en escrivir con 'uve' las palabras que devieran llevar 'be', y que se transmite de padres a hijos... ¿Qué varvaridad!
Escepticismo: el más acendrado representante de tal corriente filosófica en la Escuela Paripatética de Caleya es René Yoquesé, suscriptor entusiasta de la definición del concepto 'filosofía' como una ruta con muchos atajos que lleva de ninguna parte a nada.
Honorable: título honorífico que puede estar tan vacío de contenido como, por ejemplo, para poder afirmar de quien lo ostenta: «El honorable canalla...».
Horilla: rivera, vorde, bera... y otros muchos sinómimos..., hasta llegar a los sesenta minutillos.
Lenintivo: purgante ideológico consistente, sobre todo, en condenas a trabajos forzados en campos de concentración siberianos.
Olimpiara: sin necesidad de EPO, anabolizantes, esteroides, transfusiones... ni cualquiera otra modalidad de dopaje, el fabuloso Pepe'l Estrépitu ha vuelto a obtener sendas medallas de oro en la VIII Olimpiara organizada por la Asociación de Tragones Ufanos de Fabada Asturiana (ATUFA) en el valle maliayo de Peón. Y lo ha hecho en las especialidades más meritorias: en el de 'peu faberu' y en la de 'rutiu morcilleru'. Para que se hagan ustedes una idea, la segunda de las medallas la ganó después de un eructo que tuvo una intensidad de dos puntos en la escala de Richter.