Las protestas vecinales han tenido respuesta. El delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, anunció ayer un refuerzo de la seguridad en la zona rural gijonesa para tranquilizar a los vecinos, en alerta desde setiembre del año pasado por los robos en chalés. El último, esta misma semana, les ha vuelto a poner en vilo, hasta el punto de que el próximo miércoles se reunirán para debatir si forman patrullas ciudadanas para prevenir los asaltos.
En este sentido, Trevín instó a los vecinos a «dejar que los profesionales hagan su trabajo», en alusión al Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, que a partir de ahora dedicarán más tiempo al extrarradio de la ciudad, aunque no contarán para ello con más efectivos, al menos por el momento. El delegado reiteró que la ciudad y, en general, toda Asturias, tienen unos índices delincuenciales muy por debajo de los registrados en otras comunidades autónomas, por lo que calificó de «normalidad» la situación de la zona rural gijonesa en temas de seguridad. En concreto, señaló que en la ciudad se producen la mitad de robos en viviendas que en el resto del territorio nacional y un tercio si la comparación se establece con el resto de países europeos.
Como informó EL COMERCIO, en el primer trimestre del año se contabilizó una disminución de los asaltos a chalés y pisos en comparación con las cifras de 2005. Los datos estadísticos que maneja la Jefatura Superior de Policía de Asturias también apuntan que la tendencia se ha modificado a lo largo de este mes de mayo, al contabilizarse más hechos delictivos de este tipo que en el mismo periodo del año anterior.
En sus declaraciones, Trevín afirmó que en Asturias no se han detectado «problemas especiales», aunque se mostró comprensivo con los vecinos de la zona rural. «La seguridad pública es un derecho ciudadano y un deber del Estado, que nosotros en Asturias estamos en disposición de garantizar. Sin embargo, entendemos que la sensación de seguridad también es muy importante, y por ese motivo vamos a reforzar la vigilancia en las parroquias gijonesas».
La mayor vigilancia afectará tanto a la Guardia Civil como al Cuerpo Nacional de Policía, que deberán estar más pendientes de la zona rural. En concreto, con las nuevas demarcaciones decretadas este mismo mes por la Delegación del Gobierno, la Policía tendrá que hacer un esfuerzo extra para abarcar todo el territorio en el que tiene competencias, mayor tras las modificaciones de los ámbitos de actuación, y a la vez dedicar más tiempo a la seguridad ciudadana en las parroquias, todo ello con los mismos efectivos que tenía antes de los cambios y del refuerzo de la vigilancia.
Críticas del SUP
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) del Principado reiteró ayer en un comunicado que en la Comisaría de Gijón no hay agentes suficientes para abarcar todo el territorio que está bajo su custodia. El sindicato asegura que ha aumentado en extensión y número de habitantes el ámbito de actuación del 091, lo que requiere una «reorganización y ampliación de los correspondientes sectores, y sobre todo de las áreas de patrullaje». De lo contrario, reza el documento, el servicio que se prestará a los ciudadanos y, por tanto, la eficacia policial, «no podrá ser de la calidad necesaria».
El SUP también critica la «anarquía competencial» que, pese al cambio en las demarcaciones, hay entre el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y las policías locales, no sólo en la ciudad, sino en el resto de Asturias.