Deportes El ardid le salió muy caro. En una decisión con escasos precedentes, la FIA impuso un castigo severo a Schumacher. Después de una maratoniana reunión que se alargó durante seis horas, fue trasladado desde la 'pole' al último lugar de la parrilla al llegar a la conclusión de que había parado «deliberadamente su Ferrari» en una de las curvas del trazado para evitar que Alonso lograse la primera plaza en un gran premio en el que el sábado resulta determinante para el resultado del domingo. «No se encuentra justificación para que haya frenado de esa manera tan fuerte e inusual en ese punto del circuito», aseguraron los comisarios deportivos.