Los familiares de Melody Jiménez Hernández, la niña de cuatro años que falleció el pasado miércoles en el Hospital de Cabueñes a causa de una insuficiencia cardiaca de la que su familia culpa al centro sanitario gijonés, informaron ayer de que los facultativos decidieron no hacerle la autopsia a la pequeña «porque nos comunicaron que la muerte fue por una causa conocida».
Con este panorama se encontró ayer el abogado de la familia, el letrado candasín Manuel Junquera del Busto, que todavía no sabe qué vía utilizará para denunciar los hechos ante el juzgado. En principio, el abogado tiene previsto acudir mañana al Hospital de Cabueñes para entrevistarse con sus responsables, así como para solicitar el expediente de Melody. En opinión de Junquera, el asunto se podría llevar por las vías penal, civil o laboral, ya que no descarta un error humano, un fallo técnico o falta de competencia del facultativo encargado de tratar a la niña.
Además, Manuel Junquera asegura que, de momento, todas las manifestaciones de posible negligencia médica son orales y es necesario recabar toda la documentación posible sobre el asunto. Según la información a la que ha tenido acceso el abogado, la pequeña padecía una cardiopatía congénita que se agravó con una neumonía. Tras suministrarle las dosis de medicamentos fue cuando se aplicaron a la niña los protocolos de una insuficiencia cardiaca y el posterior proceso de reanimación. El letrado asegura que «se trata de un informe muy técnico y hay que analizarlo desde ese punto de vista», por lo que no se descarta que haya de ser estudiado por otros facultativos.
Una familia implicada
La familia de Melody está muy afectada, pues todos sus miembros estaban muy implicados en el tratamiento que la pequeña estaba siguiendo para superar la cardiopatía congénita. Incluso, todos los familiares habían aportado dinero para que los padres la pudieran llevar a Madrid para ser tratada de su dolencia, donde fue operada en dos ocasiones. En las últimas semanas los familiares estaban satisfechos, ya que las últimas revisiones que se le habían hecho a la pequeña habían dado unos resultados muy positivos.
Los médicos ya habían detectado los problemas de la pequeña, incluso, durante la gestación y habían recomendado a la madre que, ya que iba a tener gemelos, que no tuviera a Melody, dada la dolencia que iba a padecer. No obstante, los padres decidieron seguir adelante con el embarazo, proceso en el que se implicó todo el núcleo familiar.