Entre todas conformaban la memoria histórica de un tiempo, una tierra y un sexo. Ellas, que vivieron las mismas horas en espacios diferentes, cerraron las jornadas que sobre la España franquista organizó la fundación socialista José Barreiro con la narración de sus vidas, la experiencia aún lúcida de un tiempo convulso que hizo de estas mujeres asturianas lo que hoy son. Tres nombres, María Luisa Álvarez Llorente, Aida Fuentes Concheso y Paz Fernández Felgueroso. Tres ideologías, el Partido Comunista (PCA), la Juventud Obrera Cristiana (JOC) y el Partido Socialista Popular (PSP). Tres ubicaciones, Mieres, La Felguera y Gijón, y dos orígenes, obrero e intelectual. El mosaico estaba servido.
La primera pieza la puso María Luisa Álvarez, quien, a pesar de la cárcel, el miedo, la represión y la muerte, revive con entusiasmo casi juvenil los hechos que acaecieron hace cerca de medio siglo. Luchadora y valiente, dijo haberse aprovechado de la relativa protección que los agentes del franquismo deparaban a las mujeres para ser, al menos verbalmente, más atrevida que ellos. Tanto María Luisa Álvarez como Aida Fuentes confirmaron que, aun siendo vigiladas y hasta detenidas, tanto la Guardia Civil como la entonces Policía de Asalto «nos trataban mejor que a los hombres».
El brío narrativo de María Luisa, fundadora de la combativa Asociación de Amigos de Mieres, «puntera en la lucha antifranquista», se encontró de bruces con la memoria perezosa de Aida Fuentes, quien agradeció la invitación de la Fundación José Barreiro porque le permitió «bucear en el pasado», del que destacó, sobre todo, el miedo. «No os podéis imaginar el miedo que pasé, un miedo que quedó arraigado y que nunca se fue de mí». Un miedo fomentado por la vigilancia, las comisarías y las detenciones. Pero ello no le impidió encerrarse durante 12 días en el Arzobispado y «luchar hoy por la igualdad a través del feminismo».
El mismo feminismo que, un tanto coartada por las historias represivas de sus compañeras de mesa, defendió Paz Fernández Felgueroso, quien narró su aportación intelectual a la lucha antifranquista desde su origen privilegiado. Pero nada hubiera sido posible sin la muerte de su madre. La que convertiría a una estudiante de Medicina en una defensora de los derechos de la mujer. PAZ F. FELGUEROSO
AIDA FUENTES
MARÍA LUISA ÁLVAREZ