Todo un éxito. Organizadores y participantes coincidían en alabar el elevado número de inscripciones registrado en la I Carrera de la Mujer de Gijón. En total, 2.200 corredoras que hicieron posible recaudar 2.500 euros para la lucha contra el cáncer de mama. Esta iniciativa solidaria, que llegaba por primera vez a Asturias, nació hace tres años en Madrid y aún visitará otras seis ciudades del país para sumar fondos en favor de la Asociación Española Contra el Cáncer (Aecc).
La cita, de carácter más solidario que deportivo, reunió en un circuito de cinco kilómetros cercano a la playa de Poniente desde deportistas de élite hasta amas de casa. Todas con la única intención de dar lo mejor de sí. Al final fue la lucense María Abel Diéguez quien se llevó el triunfo, repitiendo su victoria de hace veinte días en Madrid. Pero fueron muchas más las que se sintieron ganadoras.
Aurora Blanco, Lali, María Luisa y Begoña, por ejemplo, reconocían antes de tomar la salida que para ellas lo más importante era llegar a la meta, tardasen lo que tardasen. «Iremos caminando más que corriendo», bromeaban. Otras participantes, sin embargo, preferían medirse consigo mismas para batir alguna marca personal. «Esperamos bajar de 25 minutos», decían Cristina Prieto y Beatriz Calvo, que vinieron a la carrera desde Madrid. «Ayer corrieron nuestros maridos la Media Maratón de Cangas y hoy nos toca a nosotras», aclaraban.
En familia
El ambiente familiar era otra constante. Madres e hijas, cuñadas e, incluso, familias al completo. «En la carrera de Madrid nos apuntamos trece familiares», comentaba Inés Cano, que aclaró que «mi madre estuvo a punto de participar, pero al final se echó atrás». Mariluz García, por su parte, explicaba cómo la había ayudado su marido a prepararse: «me decía qué tenía que desayunar y beber mucha agua. Se empeñó en que me pusiera su pulsómetro».
Ánimos de la alcaldesa
A la voz de «¿venga chicas, adelante!», la alcaldesa Paz Fernández Felgeroso fue la encargada de poner en marcha a la multitud naranja -color de la camiseta que llevaban las inscritas-, entre la que había también varias ediles de la ciudad, como María Teresa Ordiz, concejala de Deportes, Lucía Ezquerra, Vanesa Álvarez y María Luisa Peláez.
Ya en la carrera, se podía ver a mujeres de todas las edades. Algunas en patines. Otras en silla de ruedas o empujando el carricoche de sus hijos. Había hasta embarazadas. Susana Menéndez, en avanzado estado de gestación, se apuntó «por solidaridad». Su hermana, que también corría ayer, sufrió hace años un cáncer de pecho y Susana quiso mostrarle su apoyo enfrentándose a los cinco kilómetros de carrera urbana «aunque tardaré hora y cuarto. Como espero una niña, supongo que también cuenta como corredora», bromeaba.
María Abel pulverizó el récord de la carrera con 16 minutos y 18 segundo. Una hora después aún seguían llegando corredoras, la mayoría caminando y alguna sorprendida de su tiempo. «¿Madre mía, una hora!», exclamaba una joven al pasar bajo la meta.
Una de las mayores ovaciones de la tarde se la llevó Celina Rodríguez, que pese a padecer esclerosis múltiple logró completar, a su paso, todo el recorrido. «Es la primera carrera a la que voy en mi vida», sonreía orgullosa. »Es la más valiente», decían sus amigas.
Tras la prueba, y pese al cansancio acumulado, la mayoría de las corredoras continuó la fiesta con una sesión colectiva de aerobic en la playa de Poniente y un concierto del cantante Dani Úbeda. La cita terminó con la entrega de premios a las ganadoras de las diferentes categorías.