José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer que con ETA tiene que hablar de tres asuntos: la entrega de las armas, su disolución y el futuro de sus miembros. De nada más. El presidente del Gobierno reclamó, además, al PP un apoyo más estrecho en el proceso abierto tras el alto el fuego. Quiere un respaldo «cerrado, sin fisuras y sin condiciones» del partido opositor, que es el que -aseguró- daría él si la situación política fuera la inversa, ya que un tema de este calado «trasciende» al color del Gobierno de turno.