El asunto de las reclamaciones de notas fue el más discutido durante la Comisión de Educación y Ciencia celebrada ayer, pero hubo otros puntos en el orden del día. El consejero intervino a petición propia para hablar sobre el convenio del profesorado firmado con la Universidad de Oviedo y los programas de atención a la diversidad del Principado.
Sobre las distintas acciones iniciadas por Educación en temas de diversidad, destacó el incremento de las horas de tutoría hasta tres, algo que sólo ocurre en Asturias y en el País Vasco; el programa de acompañamiento realizado junto al Ministerio de Educación y Ciencia a través de un convenio que asciende a 600.000 euros y se aplica en 12 centros de Primaria y Secundaria; y los programas de diversidad curricular.
Dentro de este último punto, el consejero, José Luis Iglesias Riopedre, subrayó que las cifras han subido «de manera regular» durante el curso pasado hasta elevar las tasas de titulación al 84,45%, «diez puntos por encima de la media nacional, algo que supera también la media europea». Para Iglesias Riopedre, esto significa «un apoyo decidido en la ESO a los chicos con más problemas».
El refuerzo educativo en Lengua y Matemáticas fue otro de los asuntos destacados en el apartado de la atención a la diversidad. Riopedre explicó que se ha aumentado ese refuerzo en dos horas en todos los institutos de Asturias y subrayó la importancia de los agrupamientos flexibles, «una de las medidas con más éxito», traducida en 856 grupos con 2.700 horas lectivas.
Pero «el programa estrella», según el responsable, es el de la diversidad curricular, aplicada ahora a partir de 3º de la ESO en 41 centros concertados y en todos los institutos de la región. El consejero sostiene que «para aumentar el éxito en la Secundaria hay que apoyar a los que tienen más dificultades». Los dos objetivos básicos planteados por la consejería dentro de la atención a la diversidad son «mejorar la atención a todo el alumnado, sobre todo a los que presentan problemas de aprendizaje» y «facilitar el trabajo de los profesores».
La reducción de las ratios es una de las bazas fundamentales para cumplir estos objetivos. Riopedre destacó que la relación profesor-alumno en la ESO y Bachillerato es un profesor por cada 7,3 alumnos y cada grupo tiene 2,7 profesores. «Son las mejores ratios que existen en el país, donde la media es un profesor por cada 14 alumnos», dijo el consejero.