Renfe estudia aún cómo podrá utilizar la variante ferroviaria de Pajares, y en general las vías de alta velocidad para el transporte de mercancías. La futura línea -cuya entrada en servicio está prevista para 2009- será de altas prestaciones, algo que aparece especificado en el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT), lo que supone que será apta para el tránsito tanto de trenes de pasajeros como de mercancías. Sin embargo, que exista esta posibilidad no significa que el asunto ya esté desarrollado: la compañía ferroviaria aún carece de la tecnología necesaria para que las mercancías discurran por las nuevas vías.
Las claves las aportó ayer el asturiano Juan Fernández, que ocupa dos de las cuatro direcciones generales de Renfe, la de Mercancías y Logística y la de Fabricación y Mantenimiento. Según explicó, «estamos trabajando para preparar una inversión» cuyo objetivo será estudiar cómo cambiar de ancho de vía en trenes de mercancías, un fin en el que también trabaja el Ministerio de Fomento. El problema para que este tipo de convoys discurra por las nuevas vías es que éstas son de ancho internacional, mientras la red actual y los accesos a las zonas de carga son de ancho español. Por eso, el único modo de que las mercancías puedan viajar por los modernos raíles es que se puedan adaptar a su ancho, como ocurre con los de pasajeros.
Lo peliagudo del caso, según señala Francisco Bonache, director ejecutivo de Mercancías y Logística de Renfe, es que mientras los vagones en el transporte de pasajeros «son todo tecnología», en mercancías la situación es muy diferente y no existe en la actualidad un sistema para instalar rodaduras adaptables. Esta situación puede contrastar con el espíritu del PEIT, en el que se defienden las altas prestaciones sobre la alta velocidad, exclusiva para pasajeros, precisamente por la posibilidad de mover mercancías. ¿De qué sirve todo eso si no hay aún posibilidad de que convivan ambos transportes? Según Fernández, lo importante es dejar la puerta abierta a esa opción, «la oportunidad está ahí y hay que ver cómo desarrollarla».
Pero todo esto aún está verde: en principio, todo parece apuntar a que las mercancías seguirán viajando por la actual y sinuosa vía de Pajares, porque el ahorro de tiempo para estos transportes difícilmente compensará el coste económico de usar las nuevas instalaciones. Y eso siempre que exista esa posibilidad, en el caso de que se desarrolle la tecnología que lo permita. Mientras, dicen en Renfe que la vía actual está en condiciones de absorber el tráfico de mercancías una vez que se vea libre de los trenes de pasajeros, que sí viajarán por la variante.
«Armonizar apuestas»
Sea como fuere, Juan Fernández llama la atención sobre la necesidad de «armonizar las apuestas para el transporte de pasajeros con el crecimiento futuro del de mercancías hacia la Meseta». Según el director general de Renfe, en 2007 la compañía incrementará un 30% el volumen de mercancías movidas en Asturias respecto a las 2,5 millones de toneladas de 2005, y también prevé aumentar en la misma medida los ingresos del año pasado, de 28,2 millones de euros. Estas ganancias suponen ahora el 8% de las que consigue en la totalidad del país, y en 2007 la previsión de la compañía es que pasen a ser el 10%.
Ante este panorama, en Renfe llaman la atención sobre la necesidad de «dar salida» a este creciente volumen de tráficos. Porque, en el caso asturiano, la inmensa mayoría de las mercancías salen de la región: 2,96 millones de toneladas anuales, frente a las 60.210 que entran.