«Es cierto que el archivo judicial acumula polvo, suciedad y existe polilla, pero no se encuentra en una situación insalubre», respondió ayer a este diario la magistrada decana de Avilés, Susana García. La jueza respondía ayer a las acusaciones lanzadas desde el sindicato Comisiones Obreras, que la responsabilizada de las malas condiciones de trabajo del persona encargado del traslado del archivo.
Susana García explicó que «la reforma necesaria para la adaptación a la nueva oficina judicial obliga a intervenir en los archivos y trasladar al Archivo Histórico Provincial todos los expedientes con una antigüedad superior a los veinte años». El envío no es una tarea fácil, ya que el Archivo Histórico Provincial requiere que el material se debe transportar de una forma concreta.
«En su momento, solicitamos medios materiales y humanos para la tarea y, desde la Gerencia de Justicia, se nos indicó que no había medios extraordinarios y que la labor debía ser asumida por los propios funcionarios».
La magistrada recuerda que «según el reglamento, el agente judicial es el responsable del archivo y a ellos les corresponde la tarea. Todos los agentes lo han asumido con una disponibilidad total, que agradezco y felicito públicamente». Esta misión se une a los cometidos habituales de los agentes judiciales lo que provoca un importante retraso. «Ya hemos pedido medios humanos», indicó.
García desveló que trataban de mejorar las condiciones de la operación solicitando medios materiales y con otros detalles como permitir que se abran las ventanas del archivo cuando se trabajan en él, si bien la necesidad de conservar los documentos obliga a que se encuentre aislado. También se tramita un expediente para destruir las pruebas materiales que se agolpan en el suelo y ya no son necesarias. «Esperamos que se resuelva en el plazo de un mes», declaró.