Una propuesta para asustarse y divertirse en la que se combinan elementos de suspense y ciencia. Así define Luis Miguel Aritza (Madrid, 1963) su última novela, 'Kraken, atrapados en el abismo'. La historia se desarrolla en tierras asturianas (un grupo de investigadores se introducen en el océano profundo) y su autor se desplazó ayer hasta Salinas para presentar el libro.
-'Kraken, atrapados en el abismo', ¿qué es lo que se va a encontrar el lector?
-Es una propuesta para asustar, para divertirse con lo desconocido, con unos personajes que tienen que sobrevivir en un mundo que les es hostil. Asturias es el lugar perfecto, porque el océano profundo se encuentra a apenas 15 kilómetros de la costa. Se mezcla el Kraken (un calamar), la especulación de una empresa que pretende sacar petróleo, la gente que trata de sobrevivir y las similitudes que a esa profundidad puede tener la Tierra con Marte y que llegan a sorprender.
-¿Por qué la ubicó en Luarca?
-Es el santuario para los calamares gigantes, en Luarca tenemos el mayor museo de calamares, es nuestro patio casero, nuestro trastero.
-En la obra se mezclan aspectos de suspense con otros biológicos, ¿cómo puede ser?
-Es una novela de suspense, si me apuras, en estado puro, pero cimentado en un componente biológico, porque hay que bajar a 4.000 kilómetros bajo el agua. Hay un componente científico, hasta cuando se ve en que se parece la Tierra a Marte y en que no, en un ambiente hostil, frío, de supervivencia. La presión psicológica a la que someto a los personajes es mucha y mantiene en suspense a los lectores.
-'Kraken...' no es su primera obra.
-No, la primera fue 'La sombra del Chamán'. Hay muchas similitudes entre ambas, como que los personajes tienen que afrontar lo desconocido. Los primeros exploraban las selvas de Venezuela. El océano profundo no se conoce, sólo se bajó una vez, en una expedición en 1968.
-Si no se conoce, ¿cómo pudo ambientar allí la novela?
-La ciencia te puede permitir cierta imaginación, pero no se pueden inventar cosas en el aire, se hace sobre nociones palpables. Puedes imaginar cosas, pero pensando en lo que ya ha demostrado la ciencia.
-Periodista y biólogo, ¿no le es difícil compaginar dos áreas tan diferentes?
-Se complementan entre sí, no es difícil. Soy biólogo, que es la carrera que estudié. Luego me metí en el periodismo, estuve en Televisión Española y ahora soy el responsable de ciencia en La Razón. Aunque ahora he pedido la excedencia y me he tomado un año sabático para escribir, que tengo una tercera novela pendiente.