El coste mensual en pensiones ha crecido en los últimos 12 meses (mayo-mayo) un 7,8%, frente al aumento del número de perceptores, que se produjo a un ritmo mucho más pausado, del 2,7%. Mientras tanto, el importe medio de estas prestaciones se incrementó un 5%.
Los datos figuran en un informe de la Seguridad Social y se han conocido pocos días antes de que Gobierno, empresarios y sindicatos ultimen el documento definitivo con la reforma de la pensiones. El acuerdo previsiblemente se firmará la segunda semana de junio.
El día 1 de mayo de 2006 había 8.150.070 pensiones contributivas (propias de los trabajadores) en la Seguridad Social, con un coste mensual de 5.219,770 millones de euros y una cuantía media de 640,46 euros. El mayor volumen de estas prestaciones, el 59%, correspondía a la jubilación con 4.802.963 pensiones.
Alguno de los efectos de la reforma recae precisamente sobre la jubilación. Hasta ahora se necesitaba un mínimo de 4.700 días cotizados para tener derecho a la pensión. A partir de la entrada en vigor de los cambios el requisito subirá a 5.475. Las otras dos exigencias actuales del sistema, haber cumplido los 65 años y tener cotizados 35 para recibir el cien por cien de la pensión que resulte, no variarán.
Autónomos
Tampoco se alterará el periodo de 15 años sobre el que se calcula el importe de la prestación. En este sentido, el último cambio, adoptado a mediados de los 90, subió de ocho a 15 los años contabilizados.
Al inició de la negociación, CC OO se mostró partidaria de ampliar este periodo, no a toda la vida laboral, pero sí a unos años más para estrechar la relación entre lo pagado mientras se está en activo y lo recibido cuando llega el retiro.
En pro de ese principio de contributividad, la reforma mantiene la fijación de una base de cotización superior a partir de los 50 años para aquellos trabajadores por cuenta propia que hayan cotizado, con anterioridad a la fecha del cumplimiento de esa edad, menos de cinco años.
El objetivo de esta medida es impedir a los autónomos la «compra de pensiones». Otro 27% del total de pensiones equivale a las 2.193.061 de viudedad registradas. La reforma da un primer paso para su reestructuración y deja abierta la puerta a profundas modificaciones para los nacidos después del 1967. Los cambios adoptados radican en exigir un periodo mínimo matrimonial de dos años para tener derecho a la viudedad.
La prestación se extiende a las parejas de hecho, cuyo tiempo de convivencia no está especificado si bien los interlocutores apuestan porque sea «importante». Además, deberán tener hijos en común o que la muerte no haya sido por causas naturales o que el superviviente tenga dependencia económica del fallecido.
Las 853.980 pensiones de incapacidad permanente suponen el 10,5% del sistema. La reforma mejora esta prestación. Por ejemplo, flexibiliza el período mínimo de cotización exigible para los trabajadores menores de 31 años; y define de acuerdo con la base reguladora y la cotización acreditada la cuantía, en los supuestos de que se derive de enfermedad común.