elcomerciodigital.com
Martes, 30 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

GIJÓN
GIJÓN
El niño de tres años que se cayó a la piscina de su casa en Porceyo continúa en coma y su estado es crítico
La UCI Pediátrica del Central le han practicado un encefalograma para determinar posibles daños neuronales
El niño de tres años que se cayó a la piscina de su casa en Porceyo continúa en coma y su estado es crítico
FACHADA. Edificio de Materno Infantil, al fondo, visto desde el edificio principal. / MARIO ROJAS
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Su estado es de extrema gravedad, pero las constantes vitales están estables. El niño de tres años que el domingo por la mañana se cayó a la piscina de su casa en Porceyo continúa en coma, internado en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica del Hospital Central de Asturias, en Oviedo. Los médicos que le atienden le practicaron ayer un encefalograma para determinar posibles daños neurológicos en el menor, como consecuencia de haber pasado minutos en el agua sin poder respirar. Fuentes solventes indicaron que en las próximas horas será sometido de nuevo a esta prueba, a fin de poder obtener un diagnóstico más certero. El estado en el que se encontraba ayer y el que tendrá durante todo el día de hoy serán muy importantes con vistas a su recuperación.

Mientras el pequeño lucha, conectado a una máquina que le ayuda a respirar, sus familiares permanecen lo más cerca de él que les permiten las estrictas normas de la UCI. Los padres y una de sus hermanas, las personas que estaban en la casa en el momento en que se produjo el desafortunado accidente, no logran sobreponerse a los hechos, como tampoco el resto de sus familiares, amigos y vecinos.

La delicada situación que atraviesa el menor también estremeció ayer a toda la comunidad educativa del colegio de La Inmaculada, donde estudia primer curso de Infantil. El rostro desolado de los profesores contrastaba con la inocente alegría de los compañeros de clase del pequeño, ajenos a todo lo ocurrido. Los padres y madres de algunos alumnos no pudieron contener las lágrimas al conocer la noticia cuando fueron a llevar a sus hijos al centro, ayer por la mañana. La madre del niño sacó fuerzas de la debilidad para llevar a su hija mayor, de 6 años, a las clases de la tarde. Muchas personas se acercaron a ella para darle ánimos en estos momentos, pero de una forma discreta, casi silenciosa.

El accidente se produjo el domingo por la mañana, sobre las once y media. El niño salió de casa sin que sus padres pudieran percatarse. Fue directo al jardín y, por razones que se desconocen, se cayó a la piscina. Su pequeño cuerpo quedó boca abajo en el agua. Se desconoce cuánto tiempo pasó hasta que su padre le avistó desde el interior del chalé, inmóvil.

Saltó a por él tan rápido como pudo. En cuanto sacó a flote a su hijo menor, comenzó las labores de reanimación. El hombre, médico de profesión, le hizo un masaje cardiaco y la respiración boca a boca hasta que llegaron a la casa los médicos de la UVI móvil del SAMU, movilizados por el servicio de emergencias del 112.



Vocento