Desde hace años aparecen noticias sobre inmigrantes africanos que llegan en pateras o cayucos, hacinados y en una situación lamentable. Son los que nos preocupan, los que nos da pena verles llegar, Tanto es así que Frontex (Agencia Europea de Control de Fronteras Exteriores), por petición del Gobierno español, va a pedir ayuda a países de la UE para controlar su llegada, porque hasta ahora, aunque parezca ridículo, sólo estaba habiendo una lancha motora para controlar su entrada a lo largo de 4.000 kilómetros de costa africana. Pero estos son sólo los que entran por Canarias, que en total son unos 7.000 los que están entrando al año, lo que representa un 3% de los inmigrantes irregulares totales, según afirma el portavoz de Confede ración de Policías Nacionales, Rodrigo Gavilán.
El otro 97% entran de diferentes modos. Por ejemplo, por La Junquera (Gerona), según un informe que salió el 3 de mayo, realizado por la Comisaría General de Extranjería, entran del orden de 60.000 inmigrantes rumanos y búlgaros en los cuatro primeros meses. En total han entrado por el Pirineo catalán 600.000 rumanos y búlgaros en cinco años. Otros entran con pasaporte de la UE y a los tres meses se quedan de forman ilegal. Pero el problema está por venir como no cambie la cosa. Porque Bosnia, Serbia, Kosovo, Bielorrusia, Armenia, Ucrania, Turquía y Rusia van a pasar a formar parte de la UE en los próximos años. Por lo que, según Gavilán, si no cambia la cosa pueden entrar hasta 5.000.000 antes del 2020. La inseguridad ciudadana que estamos viviendo, como en las urbanizaciones catalanas, son algunas muestras del 'efecto llamada' que se está produciendo, por el proceso de regularización del año pasado y por la facilidades que encuentran los inmigrantes aquí.