El Ayuntamiento de Noreña ha recuperado la imagen original del Monumento al Gochu, que había sido objeto de varios actos vandálicos. A principios de este año le pintaron un collar blanco y el mes pasado le vaciaron un bote de pintura roja sobre la cabeza, que también afectó al pedestal.
Los empleados municipales limpiaron el monumento, y posteriormente se contrató a una empresa especializada para eliminar los restos de pintura. Según explicó el alcalde, César Movilla, las sustancias dejaron dañada la superficie de bronce del animal, por lo que se encargó a su autor, José Luis Iglesias Luelmo, su recuperación. Desde entonces, la estatua luce tal como estaba el primer día.