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Martes, 30 de mayo de 2006
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SOCIEDAD Y CULTURA
Sociedad
Érase una vez un mito
La profesora de asturiano María Luz Pontón presenta 'El fechizu protector' y '¿Quién ye la xana?', dos cuentos ilustrados con los que pretende acercar la mitología regional a los más pequeños
Érase una vez un mito
ILUSTRACIONES. La guaxa «fai deporte namás riscar el sol», navega en su ordenador y se depila «les peludes pates,. Tres imágenes de 'El fechizu protector'. / E. C.
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No son caperucitas ni princesas, tampoco son príncipes ni lobos. Sus personajes son xanas y guaxas. Cuélebres y trasgos. María Luz Pontón se propuso hace ya unos años escribir cuentos infantiles a partir de la mitología asturiana y dos de esos trabajos acaban de salir a la luz. 'El fechizu protector' y '¿Quién ye la xana?', de ediciones KRK, son los últimos cuentos de esta autora de Mieres ahora inmersa en una novela policíaca con trasgu incluido.

Cuenta María Luz que le inspira la mitología «porque me da lástima la posibilidad de que los más pequeños puedan olvidar unas historias tan fantásticas». Para ella es como «destruir el prerrománico para poner una piscina o tirar la catedral para construir un rascacielos. No hay discusión posible, debemos proteger lo nuestro».

Fue el escaso material didáctico al que se enfrentó cuando empezó a dar clases de llingua asturiana hace ya doce años, la causa que la llevó a pensar en recuperar esas viejas leyendas. «Entonces había escrito de todo, estudios científicos, ensayos, pero nada pensado para los chiquillos, así que me puse a ello».

Hoy sus alumnos de los colegios Baudilio Arce y San Pedro de los Arcos, donde imparte clases, prefieren una de mitología a cualquiera de las previstas en el horario, pero además conocen un poco más de las costumbres ancestrales de los pueblos. «Ellos sienten a esos personajes como reales. Forman parte de su imaginación, pero siempre preguntan: '¿Existen?'. Yo les digo que existen en el corazón de las gentes y que sirvieron para aclarar muchas circunstancias que antaño no tenían explicación científica o razonable», comenta la profesora.

Ayudada por la ilustradora María Fernández, María Luz Pontón ha sido capaz de modernizar historias como la de la guaxa mala que chupa la sangre de los niños y por eso caen enfermos. En su cuento 'El fechizu protector', del que ya hay una versión en castellano, la arpía se depila, se pinta los morros con carmín, usa tacones, viste ropa de estilo camuflaje y usa móvil de última generación. La mala del cuento, que también se tatúa, salta de tejado en tejado, pero en lugar de colarse por las chimeneas tropieza con antenas parabólicas.

Los niños se divierten con estas lecturas en las que además tienen que adivinar palabras a partir de símbolos dibujados para terminar las frases.

La idea de actualizar algo tan de siempre también fue válida con la figura de la xana. «La xana es una moza tentadora de guapura enredadora y eso existe hoy. Está lleno de mujeres guapas, pero infelices porque esperan que un mozu las venga a sacar de la jaula en la que viven esclavizadas. Esa es la visión actual de la historia de la xana», cuenta la autora.

Para jugar

En '¿Quién ye la xana?', Mari Luz Pontón revuelve el armario de las hadas del bosque para mostrar a los niños sus vestidos blancos, les muestra dónde viven y también cómo piensan. El cuento, también ilustrado por María Fernández, tiene un formato troquelado y resulta muy atractivo porque ofrece a los niños la posibilidad de jugar y leer al mismo tiempo.

Las dos historias llegan ahora a las estanterías de los comercios especializados y su autora sólo lamenta que este tipo de cuentos, «los que se hacen aquí y forman parte de lo nuestro, suelan acabar en el rincón más olvidado de las librerías, a la sombra de otras promocionadísimas aventuras de seres con los que nuestra cultura no tiene nada que ver».



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