El VII Congreso Nacional de Responsabilidad Civil, que desde el pasado viernes ha reunido el recinto ferial a doscientos juristas, se clausuró ayer con una ponencia sobre la responsabilidad civil en los diagnósticos prenatales. Los casos relacionados con esta materia aún son escasos -el Tribunal Supremo sólo ha dictado seis sentencias-, pero el doctor y abogado Julio César Galán considera que con la nueva ley sobre técnicas de reproducción humana asistida, que regula el diagnóstico pre-implantacional, las demandas se incrementarán.
«Debido a que las embarazadas son más añosas y se reduce la fertilidad se recurrirá cada vez más a este tipo de técnicas, en las que se realiza una selección de los preembriones. Los problemas surgirán si el embrión que finalmente se transfiere al útero presenta algún problema», explicó. El abogado prevé que este tipo de casos comenzará a verse en los tribunales «en ocho años».
¿Cómo se fija la responsabilidad civil por un fallo en el diagnóstico prenatal? La respuesta no es sencilla. «Si una mujer se hace una amniocentesis y tiene un niño con síndrome de Down es evidente que le han privado de la posibilidad de interrumpir el embarazo y hay un daño moral, pero también un daño patrimonial que se debe cuantificar», aseguró Galán. El problema es saber «qué se debe indemnizar y por cuánto dinero».
La primera sentencia que dictó el Supremo por un caso de síndrome de Down fue en 1997. La indemnización fijada por el juez ascendió a «50 millones de pesetas». Los otros dos fallos condenatorios del Supremo, por otro caso de síndrome de Down y por el de un niño que nació sin un riñón, la extremidad izquierda y la parte izquierda de la pelvis, a pesar de que a la madre se le hicieron cuatro ecografías, fueron de «54 y 60 millones de pesetas». Según Galán, la indemnización «no compensa el daño sufrido, pero trata de resarcir los gastos que de ese daño se van a derivar».
Cirugía estética
Galán atribuye el aumento de las demandas en el campo sanitario a que la gente tiene más información y no a que haya una mala praxis por parte de los médicos. Los casos que con más frecuencia están llegando a los tribunales son los relacionados con la cirugía estética, «al ser uno de los dominios donde la exigencia de responsabilidad es más alta». El abogado prevé que los juicios relacionados con este ámbito de la medicina también aumentarán en los próximos años.